martes, 20 de septiembre de 2016

Añada 2015 de Agro de Bazán

Ya he hablado en alguna ocasión en este blog de Agro de Bazán y sus vinos. He mencionado que tengo cierto cariño a esta bodega por ser la primera que visité y porque en ella tuvo lugar un acontecimiento familiar importante. Por eso, cuando los responsables de la bodega se pusieron en contacto conmigo para decirme que estaban interesados en enviarme algunas botellas de su nueva añada para que las probara y viese el nuevo etiquetado, acepté sin reparos.
No voy a hacer aquí un alegato a favor ni en contra de las bodegas, tiendas o bloggers que envían o reciben muestras; allá cada quien con lo que hace y cómo lo hace. Yo no tengo por qué dar explicaciones a nadie, así que pasemos a lo importante: el vino.
Desde la bodega me enviaron (no sin cierto atasco por parte de la compañía de transportes, que llegó a decir que no sabía dónde estaban las botellas), una botella de cada uno de los dos vinos que son su punta de lanza en la DO Rías Baixas, Granbazán Etiqueta verde y Granbazán Etiqueta Ámbar a las cuales di unos meses de reposo antes de descorcharlas.
La añada 2015 fue una añada más seca y fría de lo habitual en el Valle del Salnés, con menores rendimientos y bayas con una mayor relación pulpa/hollejo; el final del verano fue seco y se empezó a vendimiar a finales de Septiembre.
Granbazán Etiqueta Verde 2015 (DO Rías Baixas, blanco joven 100% Albariño, Agro de Bazán) se elaboró a partir de cepas plantadas en Tremoedo (Vilanova de Arousa) en suelos de granito descompuesto en los que no se utilizan fertilizantes de síntesis química ni herbicidas. Tras vendimia manual en cajas de 18 Kg, despalillado, maceración en frío a unos 6-8ºC, mezcla de mostos flor y muy suaves prensadas. La fermentación tuvo lugar en inox a baja temperatura durante 2 semanas y luego el vino reposó con sus lías finas durante 3 meses; embotellado temprano tras una suave filtración. Nos encontramos con un vino de color amarillo brillante con reflejos verdosos, con una nariz discreta donde notamos sobre todo manzana, hinojo y toques de melocotón. En boca reveló una buena acidez cítrica, siendo algo graso, con cierto peso y amargoso. Es un vino que cumple dentro de su estilo y que me pareció mejor de lo que me esperaba encontrar.
Granbazán Etiqueta Ámbar 2015 (DO Rías Baixas, blanco joven 100% Albariño, Agro de Bazán) es el buque insignia de la bodega. Se elabora a partir de los mismos viñedos que el anterior, en los que están trabajando para conseguir la certificación orgánica, e intentando minimizar el impacto sobre el medio. Tras vendimia manual y selección en finca y bodega, los racimos se despalillaron y se realizó una maceración en frío a 6-8ºC durante unas 8 horas. El mosto pasó por gravedad a los depósitos de fermentación, teniendo lugar ésta última de forma espontánea y prolongándose durante dos semanas. Desfangado, trasiego y reposo sobre lías finas durante 3 meses antes del embotellado. El resultado de estos procesos es un vino de color amarillo alimonado con reflejos pajizos, limpio y brillante. La nariz tiene una intensidad media, con manzana, pera, piña, algún anisado y fruta de hueso. En boca es un vino ligeramente graso, de buena acidez, amplio y con un final amargoso muy agradable. Un buen vino que mejorará con algo más de reposo en botella.
Con respecto al etiquetado, creo que los cambios han sido para mejor, mostrando ahora una imagen más seria y elegante, sin perder las señas de identidad de la bodega.
Cuando empecé a beber "albariños" lo hice como la mayoría: echando mano de lo que había en los lineales de las grandes superficies, y pensando que muchos de esos vinos eran muy buenos y que así debía ser un vino de las Rías Baixas. El tiempo pasa, uno va probando muchas más cosas, conociendo elaboradores, adquiriendo conocimientos y haciendo el paladar, y se da cuenta de que aquello que antes le entusiasmaba, ahora le llega a resultar en ocasiones insulso y aburrido. Granbazán es un Rías Baixas fácilmente encontrable y adquirible, y sin pertenecer a los que para mí son los grandes exponentes de esta región vinícola, son buenos vinos que cumplen sobradamente su cometido, y que sobre todo en el caso de Granbazán Etiqueta Ámbar pueden plantarse en cualquier mesa sin desmerecer a quien lo haya elegido.

lunes, 29 de agosto de 2016

Visitando Adega Entre Os Ríos

"Todo esto empezó por el vino", nos cuenta José Crusat cuando empezamos nuestra visita; "mi padre vino a comprar una barrica y tuvo que esperar al vendedor, vio esta casa, habló con el dueño, llegaron a un acuerdo y se la compró. Así empezó todo". Así empezó la historia de lo que ahora es la casa rural Entre Os Ríos, una preciosidad de alojamiento situado entre los brazos de un desdoblamiento del río Pedras en a Pobra do Caramiñal. Una pequeña aldea de antiguos molineros compuesta de varios edificios alrededor de una pequeña plaza, por lo que recibe el nombre de Casa de Aldea, rehabilitada y ampliada con mucho gusto y detalle y que a buen seguro que no defraudará a quienes decidan alojarse en ella.
El padre de José, Francisco Crusat, es quien funda la bodega, aunque ya desde antes de 2002 elaboraba vino; primero para consumo propio, luego para los amigos... En el año 2006 a partir de la unión de las asociaciones de viticultores de Barbanza y de la zona de Iria Flavia se crea la IGP Viños da Terra do Barbanza e Iria con 4 bodegas amparadas: Boal de Arousa en Padrón, Adega do Moucho en la parroquia de Xuño en Porto do Son, Antonio Saborido en Boiro y Adega Entre Os Ríos en Pobra do Caramiñal. Los fundadores de esta IGP establecen unas normas mucho más estrictas que la vecina DO Rías Baixas, como por ejemplo en lo referente a los rendimientos (10000 Kg/Ha), acidez o niveles de sulfuroso permitidos en el vino, en una clara apuesta por la calidad y la personalidad de los vinos por encima de las grandes producciones.
Actualmente Adega Entre os Ríos tiene 1,8 Ha en propiedad y controla y trabaja otra, amén de comprar uva a los mismos viticultores desde hace unos 6 años, lo que representa cerca de otra Ha. Las cepas, fundamentalmente Albariño, aunque con algo de Treixadura, Raposo y algo de castas tintas, tienen edades entre 15 y más de 50 años, y están plantadas en suelos graníticos, de esquisto y algo de tierra de aluvión. Los rendimientos son de unos 7000 Kg/Ha (aún menores que los permitidos por la IGP), en el viñedo se ha abandonado hace años el uso de herbicidas, y se intenta hacer los mínimos tratamientos posibles. Todas las fermentaciones se llevan a cabo en inox con la levadura indígena de los viñedos, y se intenta limitar al mínimo el uso de sulfuroso. La producción total de la bodega es de entre 15.000 y 25.000 botellas anuales.
En la bodega se elaboran actualmente cinco vinos blancos, dos de ellos bajo el control y la supervisión de Francisco (Casal do Monte y Altares de Postmarcos) y en los otros José da rienda suelta a su creatividad (Vulpes Vulpes, KomoKabras, KomoKabras Verde y KomoKabras Amarillo). Además, hay vinificaciones "experimentales" con uvas tintas.
De la mano de José recorrimos las instalaciones de la casa rural, los preciosos viñedos y la bodega, pudiendo catar de los depósitos y las barricas distintas fases evolutivas de lo que van a ser las próximas añadas de sus vinos. Acidez, frescura, personalidad, terruño y calidad a raudales es lo que pudimos encontrar al llevarnos a la nariz y la boca esos vinos en plena elaboración. Mención especial a ese Raposo, que será la próxima añada de Vulpes Vulpes, de acidez cortante y repleto de aromas florales.
Para terminar, pasamos a probar varios de los vinos ya embotellados, sin poder disfrutar de las criaturas de José ya que por su escasa producción, no quedaba ni una botella para descorchar. Bueno, miento, sí quedaba una, pero puedo sufrir horribles torturas si hablo más de ella. Así pues, nos centramos en los dos buques insignia de la bodega.
Casal do Monte 2011 (IGP Vino de la Tierra de Barbanza e Iria, blanco con crianza con lías, 100% Albariño) se elabora con maceración previa a un suave prensado; fermentación con temperatura controlada en depósito de acero y fermentación maloláctica natural; crianza en acero con sus lías sin removido durante 18 a 24 meses, y posterior reposo en botella durante un mínimo de 3 meses antes de su salida al mercado; producción de 4.000-6.000 botellas anuales. Encontramos un vino de color amarillo dorado muy bonito, brillante. Aromas de buena intensidad, con notas amieladas, orejones, jazmín y piel de manzana, hidrocarburos (¿quién había dicho que la Riesling y la Albariño eran primas?) y un cierto deje oxidativo. En boca es un vino graso, con cierto peso, lleno, con acidez fresca y muy largo. Un vino de gran calidad y muy interesante.
Altares de Postmarcos 2012 (IGP Vino de la Tierra de Barbanza e Iria, blanco con crianza con lías, 100% Albariño), es el resultado de una elaboración similar a Casal do Monte, pero durante los cuatro primeros meses se hace un trabajo de removido de lías que luego permanecen en los depósitos hasta el embotellado. Tenemos un vino aún más complejo, de color amarillo oro más marcado, y que despliega intensos aromas de mieles, fruta escarchada, manzana asada, jazmín, flores secas y claras notas ahumadas; en boca es lleno, graso, con volumen, manteniendo una acidez viva y muy largo, tanto que salíamos de la bodega aún con los recuerdos del vino en la boca.
Casal do Monte y Altares de Postmarcos son dos vinos serios, complejos, que no tienen nada que ver con albariños de grandes superficies repletos de frutita fácil y que se diluyen al momento. Son vinos muy gastronómicos y que, sobre todo Altares, se benefician de una buena aireación, por lo que creo que un jarreo previo al servicio les sentaría muy bien.
Gracias José por abrirnos las puertas de la casa familiar, por llevarnos de la mano en un fantástico paseo por el viñedo, donde nace todo, y por la bodega, por las explicaciones llenas de pasión, y por permitirnos probar lo que hacéis. Nos debemos ese bocata de pulpo que tan bien vendéis tú y Mariano.

jueves, 14 de julio de 2016

Froggy Wine de Luneau Papin

Cuando una persona que conoce tus gustos y que nunca te ha defraudado con sus recomendaciones habla bien de un vino, debes por lo menos escuchar lo que dice.
La Melon de Bourgogne es una casta francesa de uva blanca de origen borgoñón, pero cultivada sobre todo en el Loira, donde se la conoce como Muscadet, y es la base de los vinos de las denominaciones Muscadet, Muscadet Sèvre et Maine, Muscadet Côtes de Grandlieu y Muscadet Coteaux de la Loire. Es el resultado del cruce entre las castas Gouais Blanc y Pinot Blanc, y su cultivo ocupa unas 11000 Ha en Francia. Da origen a vinos frescos y ligeros y tiene buenas condiciones para su crianza sobre lías.
Pierre-Marie Luneau dirige el Domaine Pierre Luneau Papin, una propiedad situada en Le Landreau, en la región de Muscadet, con unas 50 Ha de viñedo. Utilizan viticultura orgánica, vendimia manual, fermentación en acero inoxidable y sus vinos suelen tener distintos tiempos de crianza con lías. Elaboran algo más de una docena de vinos blancos, rosados y tintos con las castas Melon de Bourgogne y Gamay.
El vino del que oí hablar a Santiago, de Coalla Gourmet, y del que me hice con una botella, es el Froggy Wine 2014 (AOC Muscadet Sèvre et Maine sur Lie, blanco con crianza con sus lías, 100% Melon de Bourgogne, Domaine Pierre Luneau Papin). Cultivo orgánico y viticultura integrada, vendimia manual, clarificación en frío del mosto, fermentación a temperatura controlada de 20º y reposo con sus lías durante 7 meses dan como resultado un vino de color amarillo pálido con algún destello verdoso, con aromas, muy frutales de buena intensidad a manzana y ciruela claudia con algo de heno mojado; en boca es frutal, con una acidez muy viva, algo amargoso y con una marcada mineralidad al final.
No se dejen confundir por la etiqueta, es un vino fresco, alegre y agradable, pero no es un zumito de frutas insulso. Es un vino de calidad con una RCP muy buena.

sábado, 21 de mayo de 2016

Tres Grandes Champagnes

Ya hace algún tiempo me hice en Coalla Gourmet con un lote de tres botellas de champagnes "especiales" que han estado reposando en mi vinoteca, y que una vez bebidos y disfrutados, comparto con los lectores de este humilde blog.
Champagne Marc  Hebrart es un pequeño productor de la champaña con viñedos premier cru situados en Mareuil-Sur-Aÿ y del que ya hemos hablado en este blog a propósito de su Brut Blanc de Blancs. En esta ocasión el champagne de este productor que les propongo es el Marc Hebrart Rive Gauche / Rive Droite Extra Brut Grand Cru 2005 (AOC Champagne, 60% Pinot Noir, 40% Chardonnay; Champagne Marc Hebrart). Segunda añada en salir al mercado de esta cuvée limitada fruto del ensamblaje de tres viñedos excepcionales: Montaigu en Chouilly, La Justice en Oiry y Pruche en Aÿ. Dos viñedos, por tanto, Grand Cru de la Cote des Blancs (orilla izquierda de La Marne) plantados con Chardonnay, y un tercero, también Grand Cru, plantado con Pinot Noir en la orilla derecha del río. La vinificación se realiza en barrica de roble, con levaduras indígenas, sin filtración y con dosage mínimo. El resultado es un champagne de color amarillo pajizo, brillante, con burbuja muy fina y elegante. Nariz de buena intensidad, seria, con flores blancas, cítricos, ahumados y notas de pan tostado y bollería. En su paso por boca es frutal, seco, algo justo ya de acidez, lleno, largo y con un carbónico muy bien integrado. Sin duda ninguna un gran champagne.
El Club Trésors de Champagne se creó en 1971, y es la primera asociación de elaboradores en la Champaña que busca defender un enfoque de la viticultura en base a los máximos estándares de calidad. Está formado por 28 elaboradores seleccionados de las mejores zonas de la región de la Champaña, reconocidos por la calidad de su trabajo. El club Trésors es la única organización en Champagne que selecciona a sus miembros de acuerdo a un conjunto de normas de calidad muy estrictas, y para que un champagne pueda etiquetarse como Special Club debe cumplir una serie de requisitos:
- Cada elaborador debe realizar totalmente sus cuvées en sus propias bodegas e instalaciones.
- Las uvas para elaborar dichos champagnes deben proceder de viñedos propios.
- Cada elaborador debe dedicarse a su trabajo con pasión y proteger la calidad y el carácter único de su propio terruño.
- Los enólogos y profesionales del vino que seleccionan las cuvées exigen una calidad irreprochable en lo que respecta al trabajo en el viñedo y en los vinos.
- Cada champagne está sujeto a dos catas a ciegas (una vez en la etapa de vino tranquilo antes del embotellado y de nuevo después de 3 años de envejecimiento en botella) por un panel de enólogos apasionados y distinguidos y por los propios productores.
- Un champagne Special Club puede elaborarse únicamente en añadas excepcionales.
- Sólo los elaboradores que hayan superado con éxito estos requisitos se consideran dignos de poner su champagne elegido en la botella única "Special Club", que sólo puede ser utilizada por los miembros del Club Trésors.
Desde 1750 la familia Gimonnet cultiva la vid en el pueblo de Cuis, en pleno corazón de la Cote des Blancs, y en los años 30 Pierre Gimonnet empieza a vinificar y elaborar con su propia marca. La familia Gimonnet dispone de 25 Ha de viñedos de Chardonnay en algunos de los pueblos más célebres y de más calidad de la Côte-des-Blancs, como Cuis (con rango de Premier Cru) y Cramant y Chouilly (ambos con rango de Grand Cru). De esta casa quiero presentarles el Pierre Gimonnet & Fils Special Club Brut Premier Cru 2004 (AOC Champagne, 100% Chardonnay, Pierre Gimonnet & Fils). Elaborado con un 60% de uvas procedentes de viñedos Cramant Grand Cru (cepas con una edad media de 40 años, y algunas de más de 80), 27,5% de uvas de viñedos de Chouilly Grand Cru, y 12,5% de bayas de viñedos Cuis premier cru; fermentación con control de temperatura, maloláctica, crianza de los vinos de 7 a 8 meses y posterior crianza en rima de más de 7 años, con un ligero dosage. Cuando lo bebimos, mostraba un color amarillo pajizo pálido muy bonito, con una burbuja muy fina y muy abundante. La nariz no se reveló muy intensa, pero si con complejidad, dando cítricos, ahumados, almendras y frutos tostados. En boca es elegante, fresco, con muy buena acidez, con recuerdos de esos aromas tostados y perfecta integración del carbónico. Un champagne muy bueno.
La familia Moussé tiene unas 5,5 Ha de terreno en la proximidad de la casa familiar en las cercanías de Chatillon-sur-Marne, con las que elaboran una pequeña gama de vinos basados en la Pinot Meunier. El champagne Moussé et Fils Special Club Brut 2006 (AOC Champagne, 100% Pinot Meunier, Champagne Moussé et Fils) se elabora con uvas seleccionadas por Cedric Moussé de tres parcelas de Cuisles. El mosto ha realizado la maloláctica y el champagne tiene una crianza en rima de 36 meses. Sólo llegaron 60 botellas de este champagne al mercado español, y yo pude disfrutar de una de ellas. Viste de color amarillo virando adorado pálido, con una burbuja muy fina y abundante, quizá algo desordenada. Nariz intensa, con frutillos rojos, tostados, avellanas y brioche. En boca es cremoso, con muy buena acidez, frutal, elegante y con una perfecta integración del carbónico. Un champagne enorme, el que más me gustó de los tres.
Tres champagnes soberbios, serios, elegantes, muy gastronómicos y para disfrutar en compañía de quien sepa apreciar la calidad. Abstenerse bebedores de Möet & Chandon.

sábado, 14 de mayo de 2016

Cata-Degustación Mayo 2016 en Bodega Selección

Ayer asistí a la cata mensual correspondiente a Mayo de 2016 en Bodega Selección de Alicante. Muchos vinos que no conocía y la cantidad de gente adecuada para poder catar y tomar notas con tranquilidad, por lo que fue una tarde-noche muy agradable e interesante.
Empecé la cata con un espumoso, otro semidulce de Moscatel de tierras levantinas, que parece que han decidido que elaborar vinos similares a los italianos Moscato d'Asti es un negocio rentable. El Tarima Sparkling Moscatel (DO Alicante, espumoso, Moscatel y Merseguera, Bodegas Volver) es un espumoso semidulce del Grupo Jorge Ordóñez elaborado mediante el método granvas, de color amarillo pálido con reflejos dorados y una burbuja un tanto desordenada; nariz con piel de uva y fruta tropical y en boca un dulzor comedido y carbónico integrado. Agradable sin más.
Dos blancos que no conocía y una nueva añada de uno ya catado anteriormente desfilaron por mi catavinos. Olcaviana Verdejo 2015 (VT Castilla, blanco joven 100% Verdejo, Bodegas Sierra Norte) es un vino de color amarillo muy pálido, con notas herbáceas, fruta blanca y jazmín, y un paso por boca frutal, amargoso y de buena acidez. Algo hueco pero no está mal, alejado de los verdejitos tropicales. Pasión de Moscatel Seco 2015 (DO Valencia, blanco joven 100% Moscatel, Bodegas Sierra Norte) viste de color amarillo pálido con reflejos verdosos; en nariz se revelan piel de uva, ciruela claudia, fruta blanca y algunas notas que me hicieron recordar a la Sauvignon Blanc; en boca es seco, frutal, algo glicérico y amargoso. Una Moscatel distinta, quizá por la altitud de los viñedos (700 metros). Seguimos con un blanco que me pareció muy interesante, Talva 2015 (VT Castilla, blanco fermentado y criado en barrica, Chardonnay y Sauvignon Blanc; Pago del Vicario) que viste de color amarillo pajizo claro con reflejos dorados pálido; nariz cítrica, con notas de la barrica y flores blancas; en boca es un vino graso, frutal, con acidez cítrica y un toque amargoso. Me pareció un buen vino que puede ser muy interesante para comer.
Uno de los atractivos de la jornada de ayer era la vertical de Caraballas (DO Rueda, blanco joven, 100% Verdejo de cultivo ecológico, Finca Las Caraballas) que habían preparado los chicos de Bodega Selección. Catamos las añadas desde 2011 a 2015, y este fue el resultado. Caraballas 2011 muestra ya un color amarillo alimonado intenso con reflejos verdosos; nariz intensa, con fruta madura, herbáceo y lichis, y en boca es algo graso, asomando un punto de dulzor amielado y manteniendo aún buena acidez; muy rico. Caraballas 2012 tiene un color pajizo intenso y una nariz más discreta, con cítricos, notas herbáceas y algo que me recordó a la piel de manzana; en boca es graso, de buena acidez, frutal y con un final algo más ligero; bien. Caraballas 2013 muestra un color alimonado pálido; en nariz predominan las notas herbáceas con fondo de fruta blanca y tropical; en boca es más ligero, seco, con una acidez viva y un amargor tenue al final; me gustó. Caraballas 2014 tiene un precioso color amarillo intenso; es mucho más discreto en nariz, donde se conjuntan la fruta blanca y los herbáceos, y un paso por boca más seco, con buena acidez y un tenue amargor muy agradable; más discreto en general que los anteriores. Terminamos con Caraballas 2015, de color amarillo pálido y revelando aromas de fruta blanca madura, notas tropicales y fondo herbáceo; en boca es algo graso, con acidez correcta, frutal y el más ligero de todos. No acababa de pillarle el punto a este vino, pero la verdad es que ayer me gustó bastante. Si tuviese que ordenar las añadas por mis gustos personales sería 2011-2013-2012-2014-2015. Creo que es un vino con buena capacidad de evolución.
Otro de los puntos fuertes de la cata de ayer era la presentación de los vinos de Malacuera Bodegas & Canallas, una bodega de la Ribera del Duero sita en Castrillo de Duero y creada por tres amigos que se autodenominan Los Canallas. Malacuera Rosado 2015 (DO Ribera del Duero, rosado, Tempranillo y Albillo) es un vino de un color rosa frambuesa muy bonito, nariz no muy intensa con frutillos rojos y notas herbáceas, y paso por boca seco, de buena acidez, con cierto peso y amargor final; un rosado bastante serio que no me disgustó. Malacuera Crianza 2012 (DO Ribera del Duero, tinto con crianza 100% Tempranillo) se elabora a partir de viñedos de 30 - 40 años de edad y tiene una crianza de 24 meses. Viste de color picota de buena capa con ribete aún violáceo; algo cerrado en nariz, reveló fruta roja, especias y ahumados; en boca es frutal, de buena acidez, secante y mineral; no está mal, pero creo que necesita tiempo y aireación. Malacuera Roble 2014 (DO Ribera del Duero, tinto roble 100% Tempranillo) es un vino de color picota intenso con ribete violáceo; nariz discreta de fruta negra, tostados y algún recuerdo floral; en boca es secante, de buena acidez y algo maderoso; no me entusiasmó. De los tres me quedo con el rosado, y el crianza se merece una prueba previamente jarreado.
Otra agradable sorpresa de ayer fue la presencia de varios vinos elaborados en distintas zonas del vecino Portugal. Caldas Reserva 2011 (DO Douro, tinto con crianza, Touriga Nacional, Alves de Sousa) viste de color picota granatoso de capa media baja; nariz marcada por la crianza, con fruta negra madura, especias y regaliz; en boca es secante, muy marcado por la madera que apenas deja salir la fruta; no me gustó. Dory Reserva 2012 (Vinho Regional de Lisboa, tinto con crianza, Touriga Nacional, Cabernet Sauvignon, Merlot y Petit Verdot; Adegamae) es un vino de color picota de capa media con ribete amoratado; nariz con grafito, fruta negra muy madura y cuero; en boca es frutoso, con acidez algo justa y cierto peso; dándole algo de tiempo puede estar bien, no me disgustó. Terminamos la visita al país vecino con Luis Pato Baga + Touriga Nacional 2013 (IVV Beira Atlántico, tinto, 60% Baga, 40% Touriga Nacional; Luis Pato); un vino de color picota granatoso de capa media baja; nariz muy agradable, con fruta roja y negra y especias; en boca es fresco, ligero y frutal. Con un carácter muy atlántico, me ha gustado bastante.
Otros vinos que me gustaron de esta sesión tienen orígenes tan dispares como Valencia, Cataluña o Chile. Álvarez Nölting Syrah 2014 (DO Valencia, tinito con crianza, 85% Syrah, 15% Tempranillo y Cabernet Sauvignon; Álvarez Nölting) es un vino con un bonito color cereza de capa media; nariz muy frutal, con notas lácticas y florales; en boca es fresco, ligero y frutal. Un vino muy rico, que a unos 14º puede ser muy divertido. Santa Digna Carmenère Reserva 2013 (Valle Central, Chile; tinto con crianza 100% Carmenère, Santa Digna, Grupo Torres) viste de color picota bien cubierto con ribete violáceo; nariz diferente, difícil de describir para mí, con fruta madura (arándanos, grosellas), punto especiado y balsámicos, en boca es muy agradable, frutal, sedoso y con una acidez correcta; me pareció muy rico. Terminamos con otro vino que fue, para mí, de los mejores de la cata: Somiadors 2014 (DO Empordà, tinto con crianza; Garnacha y Cariñena; 7 Magnifics, Grupo Torres) muestra un color picota de capa alta con ribete amoratado; nariz muy agradable de fruta negra y roja, balsámicos y especiados con un fondo mineral; en boca es frutal y muy mineral, con buen cuerpo y redondo; me gustó bastante.
Una de las mejores catas mensuales que recuerdo en Bodega Selección, en la que he descubierto muchos vinos, algunos para olvidar y otros para repetir.

sábado, 16 de abril de 2016

Dos Agradables Vinos Sardos

Cerdeña es la mayor isla septentrional y mediterránea de Italia, y el vino nunca ha desempeñado un papel primordial en su agricultura. Sin embargo, cada vez se producen vinos de mayor calidad con castas como Carignano, Vermentino o Nuragus, y otras como Bovale y Cannonau.
Cantina Gallura es una cooperativa sarda que lleva produciendo vinos desde el siglo XIX. Instan a sus miembros a prestar la adecuada atención a sus viñedos, y con criterios estrictos de selección y técnicas de vinificación modernas, buscan elaborar vinos de calidad, tanto tranquilos como espumosos, con variedades como Vermentino, Cannonau, Moscato, Pascale o Caricagiola. Precisamente con Vermentino se elabora el vino blanco que hoy comparto en el blog. Canayli 2014 (DOCG Vermentino di Gallura Superiore, blanco joven 100% Vermentino, Cantina Gallura), es un vino de color amarillo pálido con reflejos acerados. En nariz tiene una intensidad media, con fruta blanca madura, hinojo y jazmín. En boca reveló una acidez correcta a la par que cierta frutosidad, es algo graso y con un final amargoso interesante. Un vino muy agradable y fácil de beber.
Argiolas es un elaborador histórico en Cerdeña, ya que Antonio, el patriarca nacido en 1906, ye empezó a plantar cepas y a buscar la calidad en sus vinos. Elaboran dos líneas de vinos, Prestigio y Tradizione, con uvas como Cannonau, Malvasia, Bovale, Monica, Vermentino, Cargnano y otras. Costera 2013 (DOC Cannonau di Sardegna, tinto con crianza, Cannonau con pequeñas aportaciones de Carignano y Bovale; Argiolas) es un vino de la gama Tradiziones con 8 a 10 meses de crianza en pequeñas barricas de roble. Es un vino de color picota de capa media, con un ribete donde ya asoma el granate. Nariz con fruta sobre todo negra, floral, con puntas como de caramelo y algún destello terroso. En boca es frutal, ya algo justo de acidez y con un tanino muy pulido; se notan, sin molestar, los 14º. Un vino fácil de beber.
Durante mi viaje el pasado verano a Cerdeña, además de los maravillosos paisajes sardos, pude disfrutar de su gastronomía y de varios vinos muy agradables. Los que hoy comento aquí son vinos que no me importaría volver a beber, quizá algo más jóvenes.

domingo, 10 de abril de 2016

Maranges Premier Cru La Fussière 1999

Después de mirar, remirar, analizar y sopesar, me decidií a participar por primera vez en una subasta de vinos online, y me hice con un lote de tres botellas de este vino de Borgoña, ya entrado en años.
Charles de Vallière es un domaine con sede en Pommard y que elabora vinos de las principales AOC, incluidos Pommard, Nuits-Saint-Georges, Volnay, Aloxe Corton, Meursault o Maranges. Entre sus prácticas habituales están la poda en verde, vendimia manual, selección en mesa y fermentación con levaduras autóctonas, vinificando cada parcela por separado.
Maranges es una AOC de la Borgoña situada al sur de la Côte de Beaune y que marca el límite entre la Côte-d’Or y Saône-et-Loire. Alcanzó la categoría de AOC regional en 1988 y comprende las poblaciones de Cheilly-lès-Maranges, Dezize-lès-Maranges y Sampigny-lès-Maranges. La mayoría de los viñedos tienen exposición sur-suroeste y se encuentran a una altura entre 240 y 400 metros, con suelos de guijarros, caliza y margas marrones. La AOC Maranges incluye unas 10 Ha dedicadas a la producción de vinos blancos (con 4,5 Ha clasificadas Premier Cru) y más de 156000 Ha dedicadas a los vinos tintos, con 79 Ha Premier Cru que incluyen los climats Clos de la Boutière, Clos de la Fussière, La Fussière, Le Clos des Loyères, Le Clos des Rois , Le Croix Moines y Les Clos Roussots.
El Charles de Vallière Maranges Premier Cru La Fussière 1999 (AOC Maranges Premier Cru, tinto con crianza 100% Pinot Noir, Charles de Vallière) es un vino de color granate apagado con tonos teja. La nariz es delicada, con algo de volátil (decantado casi dos horas antes de servirlo), fruta roja (frambuesa, cereza muy madura), hojas secas y una pizca de cueros. En boca es suave, mostrándose aún frutal y conservando una agradable acidez y con un tanino fino y dulce.
Mi primer vino adquirido en subasta es ya un viejito, pero está rico, y se entendió de maravilla con unos quesos, paté y tostadas con aceite de trufa. Eso si, no debo olvidar mucho tiempo las dos botellas que me quedan en la vinoteca.