lunes, 25 de mayo de 2015

Bodega Cooperativa Divina Aurora y su 592

La región de levante, y más concretamente la provincia de Alicante, ha sido una zona histórica de elaboración de vinos, que llegaron a ser de los más afamados de la península. La introducción del cultivo de la vid y la elaboración de vino en la provincia se debe agradecer a los griegos, los cuales iniciaron esta producción en las colonias de Hemeroskópeion (“Torre vigía”) en la actual Denia, Alonis en la actual Vila Joiosa, Akra Leuké ("Promontorio Blanco"), el actual Alicante, y Hélike, el actual Elche. Los romanos extendieron la viticultura hacia el interior de la provincia por los valles de los ríos Vinalopó ("Valle de las Uvas") y Serpis. La máxima expansión del cultivo de la vid en esta región se alcanzó a finales del siglo XIX, coincidiendo con la plaga de la filoxera en Francia.
En 1953, 145 viticultores y bodegueros de Beneixama deciden unirse en un proyecto común para modernizar sus sistemas de elaboración de vinos y favorecer su comercialización, creando la Bodega Cooperativa Divina Aurora. En esta bodega se elaboraban sobre todo claretes y tintos con las castas Monastrell, Bobal y Garnacha Tintorera y en menor medida con Forcallat y Bonicaire, también se elaboraban blancos a partir de Merseguera, Malvasía, Verdil y Tortosí, amén del Ví Arropat, vino dulce de Monastrell y Garnacha con una parte de mosto concentrado o arrope. En los años 80 se abandona la producción de vinos blancos por arranque del viñedo y se elaboran tintos a partir de Monastrell que se destinan a la venta a granel. La producción, que era de 6 millones de kilos en los años 60, se va reduciendo hasta el millón de Kg en la campaña 2008-2009, y se retoma la elaboración de vinos de calidad y embotellados a partir de uvas seleccionadas, siendo la primera bodega cooperativa de la Comunitat Valenciana en embotellar sus vinos.
Los viñedos de la cooperativa están situados a una altura entre los 500 y los 700 metros, con suelos ricos en caliza, y con un clima mediterráneo-continental, con inviernos fríos y veranos con un elevado salto térmico, y están plantados fundamentalmente con Monastrell, Bobal, y Garnacha Tintorera.
Actualmente se elaboran y venden embotellados por parte de la bodega un tinto joven a base de Monastrell y otras como Tempranillo, Merlot o Cabernet Sauvignon, llamado la Vall, y un tinto con crianza del que he podido disfrutar de las añadas 2010 y 2011 gracias a la generosidad de mi amigo y compañero Francisco Amorós.
El vino 592 2011 (DO Alicante, tinto con crianza, 80% Monastrell, 10% Garnacha Tintorera, 5% Merlot, resto Shiraz y Tempranillo; Bodega Cooperativa Divina Aurora) nace `por el deseo de elaborar vinos de calidad y se elabora en una línea de vinificación totalmente separada de los graneles. El nombre hace referencia a la altura de los viñedos, que en el caso de la Monastrell tienen más de 25 años. La vendimia es manual en cajas, fermentación en acero inoxidable con control de temperatura, maloláctica y crianza de 12 meses por variedades en barricas de roble europeo y posterior crianza en botella de 9 meses antes de salir al mercado. El resultado de este proceso de elaboración es un vino de color picota bien cubierto, con ribete granate, algo apagado. Aromas de buena intensidad, agradable, dando a copa parada mucha fruta negra madura y especias como nuez moscada y clavo, apareciendo posteriormente notas terrosas y hierbas de monte. En boca se reveló muy frutal de entrada, con buena acidez, con peso pero sin excesos, tanino suave y recuerdos retronasales del clavo y las especias que conjuntan un muy buen final.
Si ya el 2010 me había gustado, creo que este 2011 es aún mejor, más elegante y equilibrado, Bebido y disfrutado en abril de este año, y aunque creo que puede tolerar más guarda y desarrollar más terciarios, me ha gustado mucho tal y como está ahora, con esa presencia frutal mandando sobre las especias y la crianza. La producción es de unas 3000 botellas, por lo que no hay que dormirse si se quiere uno hacer con alguna botella más.
De nuevo gracias Paco, por el vino y por toda la amplia información sobre la cooperativa, así como por las fotos.

lunes, 18 de mayo de 2015

Agradable Zinfandel de McManis

Ya hemos hablado aquí con anterioridad de la familia McManis y de su extenso portafolio de vinos. Vinos asequibles y accesibles, fáciles de conseguir, no difíciles de pagar y sencillos de beber.
En esta ocasión se vino a casa una botella de su McManis Zinfandel 2013 (Lodi, California; tinto con crianza 100% Zinfandel, McManis Family Vineyards). Fermentación de 7 a 9 días en acero inoxidable con los hollejos, posterior prensado y finalización de la fermentación sin estos para pasar luego a una crianza de 4 a 6 meses en una combinación de barricas de roble francés y americano nuevas y usadas. El resultado de estos procesos es un vino de color granatoso de capa media con ribete granate. Intensidad aromática media, con mucha fruta como moras, grosellas y frambuesas, y aparición de notas de pimienta y, con tiempo en copa, de café. En boca se mostró frutal, ligero, de buena acidez y con un tanino delicado. Me gustó este vino.
Creo que los vinos de los McManis son una forma de acercarse a los vinos californianos sin dejarse el bolsillo en el intento. Vinos, al menos los que he probado, que no creo que busquen más que ofrecer una agradable copa a quien la desee, y que cumplen muy bien ese objetivo.

miércoles, 29 de abril de 2015

Fantásticos Espumosos Colet Navazos

La historia del Equipo Navazos empieza a finales de 2005, cuando un grupo de apasionados de las joyas que reposan en las bodegas de Jerez, El Puerto, Sanlúcar y Montilla, empiezan a seleccionar algunas botas y a embotellarlas en series muy limitadas para el disfrute propio y de un reducido grupo de buenos aficionados de España, Alemania, Reino Unido y Estados Unidos. A partir de 2007, una pequeña cantidad de estas botellas empieza a salir a la venta para el público en general; esta cantidad ha ido creciendo poco a poco, pero manteniéndose siempre dentro de límites artesanales, como mucho unos pocos miles de botellas.
La historia de la familia Colet en el Penedès se inicia en 1783, con lo que llevan más de dos siglos cuidando sus viñedos repartidos en los municipios de Sant Martí Sarroca y Pacs del Penedès. Elaboran todos sus vinos con uvas de viñedos propios y la cantidad total oscila entre 110.000 y 120.000 botellas.
Los primeros contactos entre Sergi Colet y el Equipo Navazos se produjeron en 2003, y entre 2005 y 2006 se plantea seriamente la posibilidad de elaborar espumosos en el Marco de Jerez. En 2007 se dio inicio a las pruebas y el trabajo sobre el terreno, hasta la salida al mercado de las primera añadas, 2006 y 2007. En 2013 salen al mercado los dos espumosos fruto de esta colaboración que hoy quiero compartir, Colet Navazos Extra Brut 2010 y Colet Navazos Extra Brut reserva 2009.
Si lo poco (desgraciadamente) que he probado de Navazos me ha entusiasmado, cuando me llevé por primera vez a la nariz y a la boca una copa de estos espumosos, me di cuenta de que estaba ante un vino impresionante y totalmente distinto a lo que hasta ahora había probado.
Colet Navazos Extra Brut 2010 (DO Penedès, espumoso 100% Xarel·lo, Colet Navazos) se elaboraba originalmente con distintas castas, pero desde esta añada 2010 se decidió utilizar sólo una de las uvas más emblemáticas del cava, la Xarel·lo. Tiraje en marzo de 2011 y degüelle en octubre de 2013, lo que nos da un total de 31 meses de crianza en rima con sus lías. Para el dosage se empleó exclusivamente palo cortado sanluqueño sin adición de nada de azúcar ni de sulfuroso. El resultado, un vino de color amarillo alimonado donde asoma algún reflejo dorado, con una burbuja muy fina. La nariz es fantástica, intensa, con frutos secos y bollería sobre un marcado fondo de crianza biológica. En boca es totalmente seco, intenso, cremoso, lleno y con un carbónico muy bien integrado. Lo bebí en enero de este 2015, y creo que aún estaba un poco joven, y que puede desarrollar aún más y proporcionar más placer a quien sepa apreciarlo.
Colet Navazos Extra Brut reserva 2009 (DO Penedès, espumoso 100% Chardonnay, Colet Navazos) se elabora actualmente con Chardonnay al 100%, aunque previamente se utilizaban otras castas. Tiraje en marzo-abril de 2010 y degüelle en octubre de 2013, para un total de 42 ó 43 meses de crianza con sus lías. Para el dosage se utilizó exclusivamente manzanilla pasada, sin adición de azúcar ni sulfuroso. De este vino he bebido ya varias botellas, pero en concreto la que descorchamos en abril de este año nos reveló un vino de color amarillo alimonado con burbuja fina y persistente, donde algún reflejo dorado claro y ambarino iluminaban la copa. Aromas intensos a bollería, frutos secos, notas tostadas, levaduras y puntos cítricos. Paso por boca seco, intenso, fresco, con un carbónico perfectamente integrado y largo. Un delicioso vino de beberse cajas.
Estamos antes los que posiblemente sean los espumosos españoles más interesantes que haya probado. Complejos, potentes, intensos, elegantes, serios. No han dejado indiferente a nadie que los haya disfrutado conmigo, y siempre la opinión ha sido fantástica. Si no los han probado, no lo duden, a por ellos. Y si ya los han saboreado, a hacerse con botellas para tener guardadas, que aún tienen recorrido.
Por cierto, el Extra Brut 2009 fue el vino que bebimos la primera vez que quedamos a comer quien ahora pone en mi rostro las mayores sonrisas y yo, por lo que además tiene un componente personal muy importante para mí.

viernes, 24 de abril de 2015

Dos Buenos Riesling Básicos

El Domaine Ostertag, en Alsacia, fue fundado en 1966, y practican una viticultura y elaboración
biodinámicas. En el Domaine se elabora una gama de vinos a los que llaman "Vinos de Fruto", en los que se busca sobre todo la expresión de la variedad de uva utilizada, por encima de la transmisión de las características del terroir. La letra "E" en la etiqueta hace referencia a la localidad de Epfig, en la que se localizan los 15 viñedos de los que provienen las uvas con las que se elabora este vino. Fermentación con levaduras indígenas y cranza de alrededor de un año en acero inoxidable, con certificación orgánica y biodinámica. El Domaine Ostertag Vignoble d'E Riesling 2012 (AOC Vin d'Alsace, blanco con crianza en acero 100% Riesling, Domaine Ostertag) es un vino de color amarillo pajizo con reflejos ya dorados, intenso y bonito. La nariz es de intensidad media, con hidrocarburos inicialmente, que dan paso a manzanas, aromas cítricos y heno recién cortado, con notas de flores blancas. En boca encontré una acidez menor de la que esperaba, y un punto leve de dulzor que con el que no contaba en un Riesling alsaciano, siendo un vino muy frutal y muy agradable. Tuvo mucho éxito en la mesa.
La familia Selbach-Oster lleva dos modelos de negocio bajo el mismo techo. Por un lado el Weingut Selbach-Oster y por otro lado J. & H. Selbach weinkellerei, négociant. Los Selbach llevan unos 350 años elaborando vino, y para algunos Johannes y Barbara Selbach son responsables de varios de los mejores vinos del Mosela medio. 21 Ha de viñedo, 98% Riesling y 2% Pinot Blanc, y prácticas como la fermentación con levaduras indígenas y uso de viejos fudres para la crianza marcan la personalidad de sus vinos. El Selbach Riesling Kabinett "Trutta Fario" 2013 (Mosel, blanco joven 100% Riesling, J. & H. Selbach) es un vino de color amarillo pálido, brillante, con reflejos verdosos. Aromas a piel de cítricos, hierba recién cortada, flores y frutas blancas muy agradables. En boca es un vino ligero, con una acidez fresca y un punto de dulzor muy atractivo que le da un muy buen final.
Dos Riesling básicos de calidad, muy agradables para aperitivos o para sentarse en buena compañía y disfrutar de una botella viendo el mar.

viernes, 17 de abril de 2015

Dos buenos vinos. Un riojano y uno del Priorat.

Vamos poco a poco empezando a probar los vinos adquiridos en la avanzada 2011, y de momento los resultados están siendo muy satisfactorios.
El primer vino que quiero compartir hoy es un vino elaborado por una de las marcas de la familia Eguren, cuya historia se remonta a 1870, con ya cinco generaciones de viticultores. Firmantes de algunos de los vinos más renombrados de España, elaboran en la Sonsierra riojana y en Toro. Además, eran los propietarios de la muy famosa bodega Numanthia, hasta su compra por el grupo LVMH.
Fundada en 1998, Viñedos de Páganos está situada en la localidad alavesa de Páganos, con viñedos situados cerca de los 600m de altura. Ahí se encuentra el viñedo El Puntido, con 25Ha plantadas en 1975 con Tempranillo sobre un suelo franco-arcilloso con un subsuelo de roca arenisca. Con los frutos de este viñedo se elaboró El Puntido 2010 (DOCa Rioja, tinto con crianza 100% Tempranillo, Viñedos de Páganos). Vendimia manual, despalillado 100%, maceración prefermentativa de 5 días, maceración postfermentativa de unos 3 meses, maloláctica en barrica nueva de roble francés y crianza de unos 18 meses en barrica nueva de roble francés. El resultado de estas prácticas es un vino de color picota bien cubierto, con un ribete aún amoratado. En nariz muestra una buena intensidad y es muy agradable, con vainilla, moras, arándanos, algo de bosque húmedo y fondo especiado. En boca es un vino amable, de buena acidez, con un tanino dulce y ya muy redondo y con un final largo y agradable. Un vino que crecerá aún mucho, pero que ya se disfruta.
Otro de los vinos de la avanzada 2011 que hemos probado, y disfrutado, viene firmado por Álvaro Palacios. Poco hay que añadir al nombre de quien fue elegido "Hombre del Año 2015" por la revista Decanter. Palacios se instala a finales de los 80 en el Priorat, 10 años después inicia una nueva aventura en el Bierzo, con la bodega Descendientes de J. Palacios, y ya en el siglo XXI asume la dirección de Palacios Remondo, la bodega familiar en La Rioja. L'Ermita, La Faraona, Las Lamas, Herencia Remondo, son nombres que todo aficionado al vino conoce y relaciona inmediatamente con su elaborador.
Aunque alguno de los vinos firmados por Palacios me han dicho más bien poco, o directamente no me han gustado, tengo que reconocer que este Finca Dofí 2011 (DOCa Priorat, tinto con crianza, 55% de Garnacha, 45% de Cabernet Sauvignon, resto Syrah y Merlot; Álvaro Palacios) es un vino que si que me ha gustado, y mucho. Vendimia manual, fermentaciones y crianza en barricas seminuevas de roble francés durante 18 a 21 meses dan como resultado un vino de color rubí brillante, con reflejos amoratados, muy bonito. La nariz es de buena intensidad, elegante, muy frutal de entrada (arándanos, grosellas), y dejando aparecer poco a poco cacao, guindas en licor, algún barniz y tenues tostados. En boca, esperando yo un vino más potente y "duro", resultó un vino muy frutal, de buena acidez, con cuerpo medio, un tanino muy sedoso y un final muy agradable. Un vino elegante, frutal y ya muy pulido que me gustó mucho.
Dos buenos vinos, aún con potencial de crecimiento, sobre todo el riojano, que puede ser muy grande. El Dofí creo que puede perder algo de la deliciosa carga frutal que tiene si se guarda demasiado tiempo. De ambos me quedan dos botellas para ir viendo su evolución.

miércoles, 1 de abril de 2015

Tres Champagnes

Tres champagnes bebidos recientemente como acompañamiento de comidas enteras, y con desigual resultado, aunque con el denominador común de no haberme parecido ninguno de ellos inolvidable.
La Maison Delamotte se encuentra en el centro de la Côte des Blancs, en Le Mesnil-sur-Oger, y comparte con la mítica casa Salon un mismo equipo comercial, un mismo viñedo y un jefe de bodega común. Elaboran cuatro cuvées, tres blancos y un rosado. El elegido para acompañar a una tabla con Joselito, mortadela de Bologna, Pecorino trufado y un queso cremoso de los alpes alsacianos, fue el Champagne Delamotte Brut (AOC Champagne, 55% Chardonnay 35% Pinot noir, 10% Pinot meunier; Delamotte). Es un vino de color amarillo pálido, con una burbuja abundante y algo desordenada. Nariz de intensidad media, con avellanas, pan tostado y notas de flores y frutas blancas. En boca seco, algo frutal, con el carbónico bastante marcado. El básico de la casa, que no está mal pero que no me entusiasmó.
Fundada en 1734, Champagne Taittinger es propiedad de la familia Taittinger desde 1932, y es considerada como una de las casas elaboradoras de champagne más antiguas. Situada en la región de Reims, cuenta con unas magníficas cavas subterráneas construidas en el siglo IV por los monjes benedictinos de la abadía de Saint Nicaise. Para acompañar el menú degustación del restaurante Simply Fosh, en Palma de Mallorca, elegimos el Chamnpagne Taittinger Brut Prestige Rosé (AOC Champagne, Pinot noir y Chardonnay, Taittinger) se elabora con alrededor de un 30% de Chardonnay y se incluye un 15% de vino tinto tranquilo de los mejores Pinot noirs de la Montaña de Reims y de Les Riceys. Tenemos un champagne de color rosa pálido, tirando a piel de cebolla, con una burbuja fina y persistente que forma un bonito rosario. Nariz muy frutal, sobre todo cerezas y frambuesas, con los aromas típicos de frutos secos y bollería. En boca es seco, frutal, con buena presencia, carbónico bien integrado y final muy agradable. Interesante para plantar cara a una comida completa y el que más me gustó de los tres.
La Maison Perrier-Jouët lleva elaborando sus vinos desde 1811. Cuentan con 65 Ha de viñedo, un 99% de los cuales están clasificados como grand cru, y elaboran más de 10 cuvées, de las cuales ya había catado en alguna ocasión, y elegí esta vez para la comida, su básico Perrier-Jouët Grand Brut (AOC Champagne, Chardonnay, Pinot Noir, Pinot Meunier; Perrier-Jouët). De color amarillo muy pálido, tiene una burbuja muy fina y elegante. La nariz es delicada, con bollería, frutos secos, manzana y flores blancas, y en boca es seco, fresco, frutal, y algo amargor al final. Un champagne delicado, al que en mi humilde opinión le falta algo de presencia, por lo menos cuando se le hace plantar cara a una comida completa.
Tres champanes de estilos muy distintos, de los que me quedo con el rosado de Taittinger, sobre todo si hablamos de acompañar a todo un menú. Creo que el Perrier-Jouët iría mejor como copa de aperitivo, y el Delamotte, aunque con presencia suficiente, no acabó de entusiasmarme.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Cosas (ricas) Que He Estado Bebiendo.

Hacía ya bastante tiempo que no escribía en el blog, y es que he estado limitándome a disfrutar de los vinos y no a analizarlos con vistas a poder escribir sobre ellos. Como mucho una breve mención en Twitter y poco más. Pero como da la casualidad de que en estos dos últimos meses he disfrutado muchos ratos de mesa, mantel y vinos con una nueva parte muy importante de mi vida, he decidido compartir también aquí algunos vinos que me han gustado y que no me importaría volver a beber. Eso sí, esta vez sin análisis, sin catas, sólo un pequeña reseña de sensaciones.
- Enrique Mendoza Petit Verdot 2012 (DO Alicante, tinto con crianza 100% Petit Verdot, Enrique Mendoza): aún estaba por terminar de hacerse y limar una cierta tanicidad, pero me ha parecido un vino serio e interesante, con cierta profundidad, al que habría que dejar evolucionar más para ver hasta dónde llega.
- Domaine de Pignan Châteauneuf-du-Pape 2008 (A.O.C Châteauneuf-du-Pape, tinto con crianza, Garnacha, Syrah, Monastrell, Cinsault y otras; Domaine de Pignan): un vino de supermercado, no demasiado complejo, pero muy rico. Más ligero de lo que me esperaba, tiene desde mi punto de vista un RCP muy buena. Probadlo con unos buenos quesos.
- Tricó 2011 (DO Rías Baixas, blanco con crianza en inox 100% Albariño, Compañía de Vinos Tricó): poco hay que decir de este vino. Uno de los Rías Baixas que más me sorprendió cuando lo probé por primera vez, y que me sigue deleitando cada vez que lo bebo. Personalidad, seriedad y calidad, con largo recorrido (a este 2011 un añito más de botella le sentará muy bien). El camino a seguir.
- Dos Marías Roble 2013 (DO Binissalem-Mallorca, tinto roble, Mantonegro, Cabernet Sauvignon, Merlot y Syrah; Macià Batle): un vino con cierta complejidad, interesante, agradable, muy adecuado para comidas ligeras. Ojo a la temperatura de servicio.
- La Bruja Avería 2012 (DO Madrid, tinto roble 100% Garnacha, Comando G): una Garnacha fresca, floral y frutal, de buen trago, que me sorprendió gratamente. De esas de sentarse con alguien y despachar una botella sin darse cuenta. Me gustó mucho.
- Champagne Egly-Ouriet Les Vignes de Vrigny Premier Cru (AOC Champagne, espumoso 1005 Pinot Meunier, Egly-Ouriet): champagne 100% Meunier, con 42 meses de crianza, y bebido pocos meses después del degüelle. Un champagne con mayúsculas, serio, con gran presencia. Para acompañar una comida completa y dar la talla frente a cualquier plato. Y con un precio realmente interesante.
- La Malkerida 2012 (Vino de Mesa, tinto joven 100% Bobal, Bruno Murciano y David Sampedro): tenía muchas ganas de probar este vino, y no me defraudó en absoluto. Fácil de beber, sin más pretensiones que la de ser un vino alegre. Abstenerse quienes busquen bobales más serios como los de Mustiguillo.
En resumen, siete vinos con los que he disfrutado y con los que he sonreído. De alguno tengo una botella en casa, regalo de esa nueva parte de mi vida que es quien me saca las mayores sonrisas.