sábado, 21 de mayo de 2016

Tres Grandes Champagnes

Ya hace algún tiempo me hice en Coalla Gourmet con un lote de tres botellas de champagnes "especiales" que han estado reposando en mi vinoteca, y que una vez bebidos y disfrutados, comparto con los lectores de este humilde blog.
Champagne Marc  Hebrart es un pequeño productor de la champaña con viñedos premier cru situados en Mareuil-Sur-Aÿ y del que ya hemos hablado en este blog a propósito de su Brut Blanc de Blancs. En esta ocasión el champagne de este productor que les propongo es el Marc Hebrart Rive Gauche / Rive Droite Extra Brut Grand Cru 2005 (AOC Champagne, 60% Pinot Noir, 40% Chardonnay; Champagne Marc Hebrart). Segunda añada en salir al mercado de esta cuvée limitada fruto del ensamblaje de tres viñedos excepcionales: Montaigu en Chouilly, La Justice en Oiry y Pruche en Aÿ. Dos viñedos, por tanto, Grand Cru de la Cote des Blancs (orilla izquierda de La Marne) plantados con Chardonnay, y un tercero, también Grand Cru, plantado con Pinot Noir en la orilla derecha del río. La vinificación se realiza en barrica de roble, con levaduras indígenas, sin filtración y con dosage mínimo. El resultado es un champagne de color amarillo pajizo, brillante, con burbuja muy fina y elegante. Nariz de buena intensidad, seria, con flores blancas, cítricos, ahumados y notas de pan tostado y bollería. En su paso por boca es frutal, seco, algo justo ya de acidez, lleno, largo y con un carbónico muy bien integrado. Sin duda ninguna un gran champagne.
El Club Trésors de Champagne se creó en 1971, y es la primera asociación de elaboradores en la Champaña que busca defender un enfoque de la viticultura en base a los máximos estándares de calidad. Está formado por 28 elaboradores seleccionados de las mejores zonas de la región de la Champaña, reconocidos por la calidad de su trabajo. El club Trésors es la única organización en Champagne que selecciona a sus miembros de acuerdo a un conjunto de normas de calidad muy estrictas, y para que un champagne pueda etiquetarse como Special Club debe cumplir una serie de requisitos:
- Cada elaborador debe realizar totalmente sus cuvées en sus propias bodegas e instalaciones.
- Las uvas para elaborar dichos champagnes deben proceder de viñedos propios.
- Cada elaborador debe dedicarse a su trabajo con pasión y proteger la calidad y el carácter único de su propio terruño.
- Los enólogos y profesionales del vino que seleccionan las cuvées exigen una calidad irreprochable en lo que respecta al trabajo en el viñedo y en los vinos.
- Cada champagne está sujeto a dos catas a ciegas (una vez en la etapa de vino tranquilo antes del embotellado y de nuevo después de 3 años de envejecimiento en botella) por un panel de enólogos apasionados y distinguidos y por los propios productores.
- Un champagne Special Club puede elaborarse únicamente en añadas excepcionales.
- Sólo los elaboradores que hayan superado con éxito estos requisitos se consideran dignos de poner su champagne elegido en la botella única "Special Club", que sólo puede ser utilizada por los miembros del Club Trésors.
Desde 1750 la familia Gimonnet cultiva la vid en el pueblo de Cuis, en pleno corazón de la Cote des Blancs, y en los años 30 Pierre Gimonnet empieza a vinificar y elaborar con su propia marca. La familia Gimonnet dispone de 25 Ha de viñedos de Chardonnay en algunos de los pueblos más célebres y de más calidad de la Côte-des-Blancs, como Cuis (con rango de Premier Cru) y Cramant y Chouilly (ambos con rango de Grand Cru). De esta casa quiero presentarles el Pierre Gimonnet & Fils Special Club Brut Premier Cru 2004 (AOC Champagne, 100% Chardonnay, Pierre Gimonnet & Fils). Elaborado con un 60% de uvas procedentes de viñedos Cramant Grand Cru (cepas con una edad media de 40 años, y algunas de más de 80), 27,5% de uvas de viñedos de Chouilly Grand Cru, y 12,5% de bayas de viñedos Cuis premier cru; fermentación con control de temperatura, maloláctica, crianza de los vinos de 7 a 8 meses y posterior crianza en rima de más de 7 años, con un ligero dosage. Cuando lo bebimos, mostraba un color amarillo pajizo pálido muy bonito, con una burbuja muy fina y muy abundante. La nariz no se reveló muy intensa, pero si con complejidad, dando cítricos, ahumados, almendras y frutos tostados. En boca es elegante, fresco, con muy buena acidez, con recuerdos de esos aromas tostados y perfecta integración del carbónico. Un champagne muy bueno.
La familia Moussé tiene unas 5,5 Ha de terreno en la proximidad de la casa familiar en las cercanías de Chatillon-sur-Marne, con las que elaboran una pequeña gama de vinos basados en la Pinot Meunier. El champagne Moussé et Fils Special Club Brut 2006 (AOC Champagne, 100% Pinot Meunier, Champagne Moussé et Fils) se elabora con uvas seleccionadas por Cedric Moussé de tres parcelas de Cuisles. El mosto ha realizado la maloláctica y el champagne tiene una crianza en rima de 36 meses. Sólo llegaron 60 botellas de este champagne al mercado español, y yo pude disfrutar de una de ellas. Viste de color amarillo virando adorado pálido, con una burbuja muy fina y abundante, quizá algo desordenada. Nariz intensa, con frutillos rojos, tostados, avellanas y brioche. En boca es cremoso, con muy buena acidez, frutal, elegante y con una perfecta integración del carbónico. Un champagne enorme, el que más me gustó de los tres.
Tres champagnes soberbios, serios, elegantes, muy gastronómicos y para disfrutar en compañía de quien sepa apreciar la calidad. Abstenerse bebedores de Möet & Chandon.

sábado, 14 de mayo de 2016

Cata-Degustación Mayo 2016 en Bodega Selección

Ayer asistí a la cata mensual correspondiente a Mayo de 2016 en Bodega Selección de Alicante. Muchos vinos que no conocía y la cantidad de gente adecuada para poder catar y tomar notas con tranquilidad, por lo que fue una tarde-noche muy agradable e interesante.
Empecé la cata con un espumoso, otro semidulce de Moscatel de tierras levantinas, que parece que han decidido que elaborar vinos similares a los italianos Moscato d'Asti es un negocio rentable. El Tarima Sparkling Moscatel (DO Alicante, espumoso, Moscatel y Merseguera, Bodegas Volver) es un espumoso semidulce del Grupo Jorge Ordóñez elaborado mediante el método granvas, de color amarillo pálido con reflejos dorados y una burbuja un tanto desordenada; nariz con piel de uva y fruta tropical y en boca un dulzor comedido y carbónico integrado. Agradable sin más.
Dos blancos que no conocía y una nueva añada de uno ya catado anteriormente desfilaron por mi catavinos. Olcaviana Verdejo 2015 (VT Castilla, blanco joven 100% Verdejo, Bodegas Sierra Norte) es un vino de color amarillo muy pálido, con notas herbáceas, fruta blanca y jazmín, y un paso por boca frutal, amargoso y de buena acidez. Algo hueco pero no está mal, alejado de los verdejitos tropicales. Pasión de Moscatel Seco 2015 (DO Valencia, blanco joven 100% Moscatel, Bodegas Sierra Norte) viste de color amarillo pálido con reflejos verdosos; en nariz se revelan piel de uva, ciruela claudia, fruta blanca y algunas notas que me hicieron recordar a la Sauvignon Blanc; en boca es seco, frutal, algo glicérico y amargoso. Una Moscatel distinta, quizá por la altitud de los viñedos (700 metros). Seguimos con un blanco que me pareció muy interesante, Talva 2015 (VT Castilla, blanco fermentado y criado en barrica, Chardonnay y Sauvignon Blanc; Pago del Vicario) que viste de color amarillo pajizo claro con reflejos dorados pálido; nariz cítrica, con notas de la barrica y flores blancas; en boca es un vino graso, frutal, con acidez cítrica y un toque amargoso. Me pareció un buen vino que puede ser muy interesante para comer.
Uno de los atractivos de la jornada de ayer era la vertical de Caraballas (DO Rueda, blanco joven, 100% Verdejo de cultivo ecológico, Finca Las Caraballas) que habían preparado los chicos de Bodega Selección. Catamos las añadas desde 2011 a 2015, y este fue el resultado. Caraballas 2011 muestra ya un color amarillo alimonado intenso con reflejos verdosos; nariz intensa, con fruta madura, herbáceo y lichis, y en boca es algo graso, asomando un punto de dulzor amielado y manteniendo aún buena acidez; muy rico. Caraballas 2012 tiene un color pajizo intenso y una nariz más discreta, con cítricos, notas herbáceas y algo que me recordó a la piel de manzana; en boca es graso, de buena acidez, frutal y con un final algo más ligero; bien. Caraballas 2013 muestra un color alimonado pálido; en nariz predominan las notas herbáceas con fondo de fruta blanca y tropical; en boca es más ligero, seco, con una acidez viva y un amargor tenue al final; me gustó. Caraballas 2014 tiene un precioso color amarillo intenso; es mucho más discreto en nariz, donde se conjuntan la fruta blanca y los herbáceos, y un paso por boca más seco, con buena acidez y un tenue amargor muy agradable; más discreto en general que los anteriores. Terminamos con Caraballas 2015, de color amarillo pálido y revelando aromas de fruta blanca madura, notas tropicales y fondo herbáceo; en boca es algo graso, con acidez correcta, frutal y el más ligero de todos. No acababa de pillarle el punto a este vino, pero la verdad es que ayer me gustó bastante. Si tuviese que ordenar las añadas por mis gustos personales sería 2011-2013-2012-2014-2015. Creo que es un vino con buena capacidad de evolución.
Otro de los puntos fuertes de la cata de ayer era la presentación de los vinos de Malacuera Bodegas & Canallas, una bodega de la Ribera del Duero sita en Castrillo de Duero y creada por tres amigos que se autodenominan Los Canallas. Malacuera Rosado 2015 (DO Ribera del Duero, rosado, Tempranillo y Albillo) es un vino de un color rosa frambuesa muy bonito, nariz no muy intensa con frutillos rojos y notas herbáceas, y paso por boca seco, de buena acidez, con cierto peso y amargor final; un rosado bastante serio que no me disgustó. Malacuera Crianza 2012 (DO Ribera del Duero, tinto con crianza 100% Tempranillo) se elabora a partir de viñedos de 30 - 40 años de edad y tiene una crianza de 24 meses. Viste de color picota de buena capa con ribete aún violáceo; algo cerrado en nariz, reveló fruta roja, especias y ahumados; en boca es frutal, de buena acidez, secante y mineral; no está mal, pero creo que necesita tiempo y aireación. Malacuera Roble 2014 (DO Ribera del Duero, tinto roble 100% Tempranillo) es un vino de color picota intenso con ribete violáceo; nariz discreta de fruta negra, tostados y algún recuerdo floral; en boca es secante, de buena acidez y algo maderoso; no me entusiasmó. De los tres me quedo con el rosado, y el crianza se merece una prueba previamente jarreado.
Otra agradable sorpresa de ayer fue la presencia de varios vinos elaborados en distintas zonas del vecino Portugal. Caldas Reserva 2011 (DO Douro, tinto con crianza, Touriga Nacional, Alves de Sousa) viste de color picota granatoso de capa media baja; nariz marcada por la crianza, con fruta negra madura, especias y regaliz; en boca es secante, muy marcado por la madera que apenas deja salir la fruta; no me gustó. Dory Reserva 2012 (Vinho Regional de Lisboa, tinto con crianza, Touriga Nacional, Cabernet Sauvignon, Merlot y Petit Verdot; Adegamae) es un vino de color picota de capa media con ribete amoratado; nariz con grafito, fruta negra muy madura y cuero; en boca es frutoso, con acidez algo justa y cierto peso; dándole algo de tiempo puede estar bien, no me disgustó. Terminamos la visita al país vecino con Luis Pato Baga + Touriga Nacional 2013 (IVV Beira Atlántico, tinto, 60% Baga, 40% Touriga Nacional; Luis Pato); un vino de color picota granatoso de capa media baja; nariz muy agradable, con fruta roja y negra y especias; en boca es fresco, ligero y frutal. Con un carácter muy atlántico, me ha gustado bastante.
Otros vinos que me gustaron de esta sesión tienen orígenes tan dispares como Valencia, Cataluña o Chile. Álvarez Nölting Syrah 2014 (DO Valencia, tinito con crianza, 85% Syrah, 15% Tempranillo y Cabernet Sauvignon; Álvarez Nölting) es un vino con un bonito color cereza de capa media; nariz muy frutal, con notas lácticas y florales; en boca es fresco, ligero y frutal. Un vino muy rico, que a unos 14º puede ser muy divertido. Santa Digna Carmenère Reserva 2013 (Valle Central, Chile; tinto con crianza 100% Carmenère, Santa Digna, Grupo Torres) viste de color picota bien cubierto con ribete violáceo; nariz diferente, difícil de describir para mí, con fruta madura (arándanos, grosellas), punto especiado y balsámicos, en boca es muy agradable, frutal, sedoso y con una acidez correcta; me pareció muy rico. Terminamos con otro vino que fue, para mí, de los mejores de la cata: Somiadors 2014 (DO Empordà, tinto con crianza; Garnacha y Cariñena; 7 Magnifics, Grupo Torres) muestra un color picota de capa alta con ribete amoratado; nariz muy agradable de fruta negra y roja, balsámicos y especiados con un fondo mineral; en boca es frutal y muy mineral, con buen cuerpo y redondo; me gustó bastante.
Una de las mejores catas mensuales que recuerdo en Bodega Selección, en la que he descubierto muchos vinos, algunos para olvidar y otros para repetir.

sábado, 16 de abril de 2016

Dos Agradables Vinos Sardos

Cerdeña es la mayor isla septentrional y mediterránea de Italia, y el vino nunca ha desempeñado un papel primordial en su agricultura. Sin embargo, cada vez se producen vinos de mayor calidad con castas como Carignano, Vermentino o Nuragus, y otras como Bovale y Cannonau.
Cantina Gallura es una cooperativa sarda que lleva produciendo vinos desde el siglo XIX. Instan a sus miembros a prestar la adecuada atención a sus viñedos, y con criterios estrictos de selección y técnicas de vinificación modernas, buscan elaborar vinos de calidad, tanto tranquilos como espumosos, con variedades como Vermentino, Cannonau, Moscato, Pascale o Caricagiola. Precisamente con Vermentino se elabora el vino blanco que hoy comparto en el blog. Canayli 2014 (DOCG Vermentino di Gallura Superiore, blanco joven 100% Vermentino, Cantina Gallura), es un vino de color amarillo pálido con reflejos acerados. En nariz tiene una intensidad media, con fruta blanca madura, hinojo y jazmín. En boca reveló una acidez correcta a la par que cierta frutosidad, es algo graso y con un final amargoso interesante. Un vino muy agradable y fácil de beber.
Argiolas es un elaborador histórico en Cerdeña, ya que Antonio, el patriarca nacido en 1906, ye empezó a plantar cepas y a buscar la calidad en sus vinos. Elaboran dos líneas de vinos, Prestigio y Tradizione, con uvas como Cannonau, Malvasia, Bovale, Monica, Vermentino, Cargnano y otras. Costera 2013 (DOC Cannonau di Sardegna, tinto con crianza, Cannonau con pequeñas aportaciones de Carignano y Bovale; Argiolas) es un vino de la gama Tradiziones con 8 a 10 meses de crianza en pequeñas barricas de roble. Es un vino de color picota de capa media, con un ribete donde ya asoma el granate. Nariz con fruta sobre todo negra, floral, con puntas como de caramelo y algún destello terroso. En boca es frutal, ya algo justo de acidez y con un tanino muy pulido; se notan, sin molestar, los 14º. Un vino fácil de beber.
Durante mi viaje el pasado verano a Cerdeña, además de los maravillosos paisajes sardos, pude disfrutar de su gastronomía y de varios vinos muy agradables. Los que hoy comento aquí son vinos que no me importaría volver a beber, quizá algo más jóvenes.

domingo, 10 de abril de 2016

Maranges Premier Cru La Fussière 1999

Después de mirar, remirar, analizar y sopesar, me decidií a participar por primera vez en una subasta de vinos online, y me hice con un lote de tres botellas de este vino de Borgoña, ya entrado en años.
Charles de Vallière es un domaine con sede en Pommard y que elabora vinos de las principales AOC, incluidos Pommard, Nuits-Saint-Georges, Volnay, Aloxe Corton, Meursault o Maranges. Entre sus prácticas habituales están la poda en verde, vendimia manual, selección en mesa y fermentación con levaduras autóctonas, vinificando cada parcela por separado.
Maranges es una AOC de la Borgoña situada al sur de la Côte de Beaune y que marca el límite entre la Côte-d’Or y Saône-et-Loire. Alcanzó la categoría de AOC regional en 1988 y comprende las poblaciones de Cheilly-lès-Maranges, Dezize-lès-Maranges y Sampigny-lès-Maranges. La mayoría de los viñedos tienen exposición sur-suroeste y se encuentran a una altura entre 240 y 400 metros, con suelos de guijarros, caliza y margas marrones. La AOC Maranges incluye unas 10 Ha dedicadas a la producción de vinos blancos (con 4,5 Ha clasificadas Premier Cru) y más de 156000 Ha dedicadas a los vinos tintos, con 79 Ha Premier Cru que incluyen los climats Clos de la Boutière, Clos de la Fussière, La Fussière, Le Clos des Loyères, Le Clos des Rois , Le Croix Moines y Les Clos Roussots.
El Charles de Vallière Maranges Premier Cru La Fussière 1999 (AOC Maranges Premier Cru, tinto con crianza 100% Pinot Noir, Charles de Vallière) es un vino de color granate apagado con tonos teja. La nariz es delicada, con algo de volátil (decantado casi dos horas antes de servirlo), fruta roja (frambuesa, cereza muy madura), hojas secas y una pizca de cueros. En boca es suave, mostrándose aún frutal y conservando una agradable acidez y con un tanino fino y dulce.
Mi primer vino adquirido en subasta es ya un viejito, pero está rico, y se entendió de maravilla con unos quesos, paté y tostadas con aceite de trufa. Eso si, no debo olvidar mucho tiempo las dos botellas que me quedan en la vinoteca.

jueves, 31 de marzo de 2016

Vinos de Rafael Bernabé, Viñador.

De nuevo aparece en este blog alguien que no necesita presentación. Rafael Bernabé es una persona inquieta, que ama el terruño y el vino sin artificios, que desde su proyecto Viñedos Culturales nos trae otra forma de hacer las cosas. Conocí a Rafa a través de los blogs y redes sociales, coincidí con él en varios eventos, y finalmente me autoinvité y pude visitarle en su santuario de Villena junto con otro grande, Joan Gómez Pallarès.
Hace algún tiempo me hice con algunas botellas de sus vinos, algunos ya bebidos anteriormente, alguno catado en la bodega y alguno desconocido para mí, y el resultado de descorchar y beber estos vinos es difícil de transmitir, pero sí les puedo asegurar que el disfrute ha sido muy grande.
Todos los vinos que quiero compartir en esta entrada tienen en común varias características que definen el proyecto. Cultivo orgánico, sin herbicidas ni productos de síntesis, lucha biológica contra las plagas, vendimia manual, vinificación con levaduras del propio viñedo, sin enzimas ni bacterias, sin filtrar ni clarificar, con la mínima intervención posible en el proceso de elaboración, y sin adición de sulfuroso. Una ausencia de intervención que a más de uno pondría los pelos de punta.
Empezaré con el que es quizá el vino más sencillo de los cuatro. Tragolargo 2013 (DO Alicante, tinto joven 100% Monastrell) se elabora con frutos del viñedo Casa Balaguer, en Villena. Suelos de distintos tipos y edad media de las cepas de 8 a 20 años. 30% de uvas enteras sin despalillar, 40% uvas despalilladas y rotas y 30% uvas enteras despalilladas, con el raspón por encima a modo de sombrero, fermentan sin control de temperatura y posteriormente se descuban a inox donde tiene lugar la maloláctica. El resultado es un tinto de color picota con ribete amoratado. Nariz de intensidad media, balsámica, alegre y fresca, con moras, frambuesas, tomillo y laurel, violetas y tierra mojada. En boca es muy frutal, de acidez fresca, de buen paso, con un tanino muy comedido, y como su nombre indica, de trago largo. Un vino de beber una copa tras otra.
El blanco del grupo es El Carro 2014 (Vino de Mesa, blanco con crianza 100% Moscatel de Alejandría), que se elabora con uvas del pago El Carro, viñedo sito en el parque natural de La Mata (Torrevieja), con cepas de unos 30 años plantadas en suelo arenoso pobre en materia orgánica y con dunas fósiles de origen litoral. Pisado de la uva tras selección en bodega, prensado en frío, maceración durante 12 días y fermentación a 15º en barricas de 500 litros de roble francés, donde hace una maloláctica parcial, para luego tener una crianza de 4 a 6 meses en barrica de 500 litros (50%) y en acero (50%), sin battonage. El vino tiene un color amarillo naranja con reflejos ambarinos pálidos. La nariz me resultó extraña, difícil de describir, pero donde pude identificar piel de naranja, orejones y algo que me recordaba al fósforo. En boca una delicia, con acidez fantástica, cítrico, amielado muy tenue y cierta salinidad final. Difícil de describir, pero también difícil de parar de beber.
Hay un vino de Rafa que conozco desde sus orígenes, ya que el autor fue contándome casi paso a paso todo el proceso de elaboración de la primera añada, y no podía evitar que la emoción se reflejara en su voz. Luego tuvo a bien hacerme el honor de compartir conmigo unas botellas de esa añada 2010, y me hizo enamorarme de este vino. Bayas procedentes del pago Los Cipreses, de la finca Usaldón en Villena, con cepas de unos 50 años plantadas en un suelo calcáreo cubierto de guijarros. Maceración semicarbónica de 22 días de los racimos enteros sin despalillar, a 15º - 18º grados naturales; descubre y prensado para pasar a fermentación alcohólica a 16º - 19º naturales y posterior maloláctica en barrica de roble francés de 4 años. Crianza de 6 meses en roble francés de 4 años sin trasiegos. A estas alturas ya será sabido que hablo de Los Cipreses de Usaldón 2013 (DO Alicante, tinto con crianza 100% Garnacha Peluda). Viste de color rubídeo, de capa baja, limpio y brillante. Inicialmente esta botella tenía mucha reducción, pero luego dejó salir su torrente de monte, campo, frutas ácidas, hierbas de monte, flores... En boca es un vino fresco, vivo, alegre, animoso, de tanino que de desliza por la boca. Un vino silvestre, salvaje y sin complejos y por el que tengo mucha debilidad.
Termino con un vino que, como a algún conocido en estas lides de beber y compartir vinos, me ha costado un poco entender. Con frutos del mismo origen que el anterior, Musikanto 2013 (DO Alicante, rosado con crianza en tinajas 100% Garnacha Peluda) se vinifica en blanco, con fermentación alcohólica durante 45 días en tinajas de 450 litros, para tras el descube hacer la maloláctica y tres meses de crianza en esas tinajas. ¿Cómo describir este vino? Difícil cosa. De entrada un color entre naranja pálido oxidado y un rosa asalmonado, con cierta turbidez. Nariz de buena intensidad, oxidativa, con hierbas, campo, mineralidad, frutos rojos y piel de naranja. En boca es fresco, con una acidez viva, mucha frutilla roja ácida. Algo complicado de entender, más difícil de transmitir, pero de no parar de beber.
Cuatro vinos que van desde características organolépticas más "tradicionales", a algunos que no se parecen a nada de lo que he probado. Que a muchos no gustarán, pero que en esta casa, botella que se abría, botella que desaparecía.
Gracias, Rafa, por estas delicias.

sábado, 5 de marzo de 2016

Básicos Alsacianos de Bestheim

La Maison Heim fue creada en 1765 en Westhalten, en la región del Alto Rin. El nombre Heim mudó a Bestheim al incorporar los nombres de las localidades en las que la compañía posee viñedos y elabora varios de sus vinos. Actualmente Bestheim posee unas 700 Ha de viñedo, que engloban diferentes suelos y climatología, y elaboran una amplia variedad de vinos tranquilos y espumosos. La filosofía de trabajo de la bodega incluye intentar respetar al máximo el medio ambiente, interviniendo en el viñedo "sólo cuando es necesario", utilizando compost orgánico y manteniendo de forma sistemática la cobertura vegetal, así como favoreciendo la presencia de insectos autóctonos de los viñedos para luchar contra las plagas, siendo el uso de pesticidas muy bajo y realizando análisis periódicos que garantizan la total ausencia de residuos de estos productos en su producción. Además de en el viñedo, el compromiso medioambiental de la bodega se extiende también a sus instalaciones, con medidas como bodegas subterráneas con un techo cubierto de hierba que permite mantener una temperatura constante natural, revestimientos de madera para lograr el aislamiento, utilización de la gravedad evitando los sistemas de bombeo, uso de energías renovables para la calefacción y la luz natural siempre que sea posible, recogida selectiva y reciclaje de residuos, asociación con proveedores ecológicos comprometidos y la optimización de la política de compras para reducir el transporte al mínimo.
El portfolio de la bodega incluye Crémant d’Alsace, la gama Réserve (Sylvaner, Pinot Blanc, Riesling, Muscat, Pinot Gris, Gewurztraminer y Pinot Noir), la gama Alsace Grand Cru, una gama de cuvées especiales y vinos de viñedo único y una gama de vinos de vendimia tardía. Los vinos que hoy comparto pertenecen a la gama básica de la bodega, la gama Classic, vinos jóvenes destinados a un consumo mayoritario y con precios ajustados.
Bestheim Gewurztraminer Classic 2013 (AOC Alsace, blanco joven 100% Gewurztraminer, Bestheim) es un vino de color amarillo alimonado con reflejos pajizos y dorados pálidos. La nariz es de buena intensidad, floral, con lichis y frutas maduras. En boca es un vino frutal, de buena acidez, algo graso y con un punto dulzón. Un vino no muy complejo, pero agradable y rico, que se llevó bien con comida asiática.
Bestheim Riesling Classic 2014 (AOC Alsace, blanco joven 100% Riesling, Bestheim) viste de color amarillo pálido con reflejos verdosos. En nariz mostró inicialmente unas tenues notas de goma, para dejar luego paso a la fruta blanca (pera), jazmín, hinojo y recuerdos cítricos suaves. En su paso por boca notamos inicialmente un extraño deje amielado, que fue desapareciendo, y el vino se reveló seco, fluido, frutal, con una acidez secante y buen final. Nuevamente no es un prodigio de complejidad, y quizá podría haber evolucionado algo más si le hubiésemos dejado tiempo en la vinoteca, pero estuvo de lujo con unos quesos (especialmente con un queso blando de los Alpes bávaros), unas anchoas y... jamón ibérico.
Dos vinos básicos de la casa, directos, agradables y fáciles de beber, que podrían ser un buen acercamiento inicial a estas castas y esta región vinícola francesa.

martes, 16 de febrero de 2016

Un Agradable Vino Chileno

Mi experiencia con vinos chilenos es muy limitada. Sólo he probado unos cinco, dos de Bruno Prats, y otros de bodegas muy comerciales con grandes producciones. Uno de ellos acabó directamente en el fregadero, y de los otros ninguno me dijo gran cosa, salvo quizás el Sol de Sol 2008, un Chardonnay con crianza del Valle de Malleco elaborado por la parte chilena de Ibérica Bruno Prats. Sin embargo, el vino que hoy traigo al blog sí que me ha gustado. Lo he bebido ya en dos ocasiones, recomendado por el sumiller del Restaurante Brel de El Campello, y las dos me ha dejado muy buena impresión.
Viña las Niñas es un proyecto creado en 1996 por Bernard Dauré, Jean Pierre Cayard y Claude Florensa. Las mujeres ("Las niñas") de las tres familias se enamoran de los terrenos situados en Apalta, en el Valle de Colchagua, de arcilla arenosa con rocas volcánicas, y en ellos llegan a plantar 160 hectáreas de Cabernet Sauvignon, Carménère, Syrah, Mourvèdre, Grenache Noir, Merlot y Chardonnay. Actualmente la bodega elabora 7 tipos de vinos, siendo uno de la gama Premium el que he podido disfrutar.
Las Niñas Apalta 2012 (Valle de Colchagua, Chile; tinto con crianza, Cabernet Sauvignon, Carménère, Syrah y Merlot; Viña Las Niñas) se elabora con frutos provenientes de 9 hectáreas de viñedo de más de 10 años de edad plantado en un suelo de arena granítica en la superficie con subsuelo de arcilla de entre 1,5 y 2 metros de profundidad. Vendimia en cajas de 12 Kg, selección en mesa, y dos tipos de vinificación: la Cabernet es despalillada y vinificada al estilo bordelés, mientras que el resto de variedades son sometidas a maceración carbónica, y la fermentación tiene lugar con levaduras seleccionadas. Tras el ensamblaje, el vino tiene un crianza de 10 a 12 meses en barricas de roble francés con sus lías.
Se trata de un vino de color picota algo granatoso, con ribete granate, quizá algo apagado. La nariz es agradable, de buena intensidad, dando inicialmente a copa parada caramelo y toffee, que dejan paso luego a aromas de fruta sobre todo negra muy madura, puntas balsámicas y notas terrosas. En boca tiene una buena acidez, es fluido, frutal, sedoso, con un tanino muy dulce y pulido.
No estamos ante un vino que sea un prodigio de complejidad, profundidad o diferenciación, pero sí que es muy agradable, tanto para acompañar un menú completo, como para saborear una copa en buena compañía.