sábado, 15 de marzo de 2014

Cata- Degustación Marzo 2014

Después de bastante tiempo, he vuelto a asistir a unas de las degustaciones mensuales que tienen lugar en Bodega Selección de Alicante. Bastante gente y buen ambiente aprovechando la oferta de pinchos y raciones de buen material que ofrecen para acompañar los vinos.
A pesar de que la cosa no prometía grandes alegrías, me acerqué de inicio a la sección de blancos, para probar las últimas añadas de los básicos de Javier Sanz y del rosado de Palacio de Sada. Empecé con el Villa Narcisa Sauvignon Blanc 2013 (DO Rueda, blanco con reposo sobre lías 100% Sauvignon Blanc, Javier Sanz Viticultor), de color amarillo muy pálido con reflejos acerados; nariz de intensidad media, con lichis y fruta tropical madura; en boca glicérico, de buena acidez y punto amargoso; se bebe, nada más. Del mismo elaborador, el Villa Narcisa Verdejo 2013 (blanco con reposo sobre lías 100% Verdejo, Javier Sanz Viticultor) vestía de un color amarillo algo más subido que el anterior; nariz con recuerdos de fruta blanca y tropical y paso por boca con acidez correcta, amargoso y con un punto herbáceo; perfectamente prescindible. El rosado que probé fue el Palacio de Sada Rosado 2013 (DO Navarra, rosado 100% Garnacha, Bodega de Sada), de color rojo frambuesa muy bonito; aromas de golosinas y frutillos rojos y en boca frutal, goloso pero justito de acidez; he probado mejores añadas de este vino.
En cuanto a espumosos, poca cosa que me apeteciera probar de nuevo, y sólo me decidí por el cava Casteller Brut Rosado (DO Cava, espumoso rosado 100% Trepat, Covides), que mostraba un color rosa asalmonado con burbuja un tanto irregular; aromas muy agradables de frutos rojos y notas vegetales, y paso por boca frutal, con un punto dulzón y carbónico bien marcado; agradable.
Pasamos ya a los tintos, y concretamente a La Rioja, empezando con un Jaldún Crianza 2010 (DOCa Rioja, tinto crianza 100% Tempranillo, Bodegas Jaldún), que mostraba un color rubí con ribete rubídeo; nariz marcando fruta madura, vainilla y notas ahumadas; en boca fresco, ligero, algo secante y con una sensación hueca al final; mejor nariz que boca sin duda. Seguimos con Melgares Crianza 2011 (DOCa Rioja, tinto con crianza 100% Tempranillo, Bodegas Alabanza), de color rubí granatoso; aromas de vainilla, maderas y fruta negra; suave en boca, con una acidez justita y un tanino muy dulce; rico sin ser nada espectacular. Rumbo a Navarra para probar el Palacio de Sada Garnacha Tinto Joven 2012 (DO Navarra, tinto joven 100% garnacha, Bodega de Sada), que mostraba un intenso color picota de ribete amoratado; en nariz frutas dulces, nota animal y punto especiado; en boca frutal, potente, buena acidez y tanino marcado; un buen vino que necesita un poco más de botella. Sin salir de la comunidad foral, un vino que ni sabía de su existencia, Castillo de Monjardín Pinot Noir Viñas Viejas 2011 (DO Navarra, tinto con crianza 100% Pinot Noir, Castillo de Monjardín), de color rubídeo granatoso de capa baja; muestra en nariz aromas de fruta negra, cueros y otras notas animales junto con algo de violetas; en boca ligero, suave, acidez justa y tanino delicado; no es un Pinot borgoñón pero me ha gustado.
Nos acercamos al mediterráneo para probar un par de tintos jumillanos. Pío del Ramo Roble 2011 (DO Jumilla, tinto roble, 60% Monastrell, 25% Syrah, 15% Cabernet Sauvignon; Pío del Ramo) tiene un color rubídeo de ribete rubí; nariz licorosa, con algún barniz y fruta madura roja y negra; en boca es frutal, suave y bastante redondo; se bebe muy bien. El hermano mayor es el Pío del Ramo Crianza 2010 (DO Jumilla, tinto con crianza, 60% Monastrell, 15% Petit Verdot, 15% Syrah, 10% Cabernet Sauvignon; Pío del Ramo) que muestra un color apicotado con ribetes rubídeos; aromas de frutos negros, madera y especiados; paso por boca goloso, frutal, suave y con un tanino dulce; golosón pero bebible. Ricos estos jumillanos, no aptos para los que huyen de la golosidad de algunos vinos mediterráneos.
Ya para terminar, los mejores vinos tintos de la sesión, y un dulce muy interesante. Manjar de Silos 2006 (DO Ribera del Duero, tinto con crianza 100% Tempranillo, Uvaguilera) es un vino de intenso color granatoso con ribetes granate; nariz potente y compleja, con fruta negra, ahumados, sotobosque y notas especiadas;  paso por boca suave, con buena acidez, frutal y con un tanino muy elegante; un gran vino que me gusta mucho. El cierre a los tintos lo puso el Castillo Ygay 2005 (DOCa Rioja, tinto con crianza 89% Tempranillo y 11% Mazuelo; Marqués de Murrieta), de color granate con ribete granatoso; nariz elegante y compleja, con maderas finas, frutos negros, cuero, flores secas y cenizas; de buen cuerpo, con acidez viva, frutal y elegante pero muy tánico aún; sin duda un gran vino necesitado de una buena guarda.
Cerramos con un dulce también desconocido para mi, el Javier Sanz V Dulce de Invierno (DO Rueda, blanco dulce de vendimia tardía 80% Verdejo, 20% Moscatel; Javier Sanz Viticultor), que muestra un bonito color amarillo pajizo con ribetes dorados; nariz con recuerdos de miel, orejones, ceras y piel de uva; en boca glicérico, con un dulzor nada empalagoso que se compaña de un tenue amargor; un dulce muy curioso y rico.
Agradable sesión de degustación ayer, con buena compañía, y con interesantes descubrimientos.

lunes, 17 de febrero de 2014

Empezando con Burdeos 2010

Después de un largo parón debido a motivos que no viene a cuento airear aquí, retomo un poco la actividad del blog comentando mi primer acercamiento a los vinos bordeleses de la añada 2010 que compré en avanzada.
A pesar de que me han recomendado encarecidamente tener paciencia y guardar más tiempo, me han podido las ganas y he empezado a descorchar botellas. Como había previsto, comenzando por los vinos con menor o ninguna aportación de Cabernet Sauvignon, y de menor clasificación.
A pesar de sus tres siglos de historia, Château de La Dauphine es actualmente un moderno château con unas 35 Ha de viñedo perteneciente a la denominación Fronsac. Adquirido por Jean Halley a la familia Moueix en 2000, se han invertido cerca de 10 millones de euros en renovarlo por completo. Elaboran tres vinos, todos ellos tintos, siendo el que nos ocupa el grand vin de la casa. Uvas procedentes de un total de 31 ha de viñedo con una edad media de 30 años, doble selección en mesa antes y después del despalillado, fermentación alcohólica a 26ºC durante 30 días y maceración de 35 días para dar paso a una maloláctica parcial en barricas y una posterior crianza de 12 meses en barricas de roble, de las cuales un 30% son nuevas. Château de La Dauphine 2010 (AOC Fronsac, tinto con crianza, 90% Merlot, 10% Cabernet Franc, Château de La Dauphine) es un vino de color rubídeo granatoso con ribete rubí, de capa media. La nariz no es muy intensa, pero si agradable, licorosa, con frutos negros maduros, algo de cueros y notas florales. En boca se reveló fresco y frutal, con buena acidez, de cuerpo medio y un tanino delicado, dejando un agradable final.
El Château Grand Village está localizado también en la orilla derecha, cerca de Fronsac. Ha pertenecido a la misma familia desde el siglo XVII, y desde el año 2000 la elaboración de los vinos está en manos de la familia Guinaudeau. 17 Ha de viñedo clasificado como Bordeaux Superieur, y plantado con Cabernet Franc y Merlot, aunque hay un pequeño viñedo con Sauvignon Blanc y Semillon con el que elaboran su vino blanco. Vendimia manual, cuidadosa selección en mesa y crianza de 12 meses con un 20% de barricas nuevas hacen que vea la luz el Château Grand Village 2010 (AOC Bordeaux Supérieur (Fronsac), tinto con crianza, 75% Merlot, 25% Cabernet Franc; Château Grand Village). Viste de color rubí asomando tonos granate. En nariz encontramos fruta roja y negra muy madura, balsámicos y especiados suaves, notas terrosas y toques de vainilla; una nariz muy interesante. En boca es frutal, de buena acidez, algo austero y con un tanino marcado, quizá aún demasiado joven.
Dos vinos con una buena RCP al menos comprados en avanzada, con un Grand Village necesitado de un poco más de botella para limar esos taninos y acabar de redondearse, y un La Dauphine ya muy disfrutable, sencillo pero que puede desarrollar más con el tiempo.

miércoles, 8 de enero de 2014

Los Vinos de la Nochevieja 2013

Con un importante retraso debido a motivos que no viene a cuento mencionar ahora, y sin toda la lucidez que me gustaría, el prometido resumen de los vinos que desfilaron por nuestra mesa el día de Nochevieja.
Los habituales lectores de este humilde blog saben que siempre que puedo, intento rendir un pequeño homenaje a los vinos gallegos. Y en Nochevieja, evento que suelo celebrar con la familia y en Galicia, procuro que todos los vinos que mojen nuestros labios sean da terriña, salvo el inexcusable champagne a la hora de los brindis.
Empezamos la velada con entrantes de varios tipos, que fueron acompañados por un espumoso de los que cada vez se están haciendo más (80000 botellas en 2013 según he podido leer). Me refiero a un espumoso elaborado por el método tradicional en la DO Rías Baixas, en este caso Eidosela Burbujas del Atlántico Brut Nature (DO Rías Baixas, espumoso 100% Albariño, Eidosela). Un espumoso de color amarillo pálido, brillante, con una burbuja un tanto desordenada. Nariz donde se marcan la manzana, algo de flor blanca y discretas notas de bollería y pan tostado. En boca, fresco, de buena acidez, menos seco de lo esperado para ser un brut nature, con carbónico bien presente y agradable final. Si bien lo poco de estos espumosos 100% Albariño no han acabado de entusiasmarme, este no ha estado mal. Ah, lleva fecha de degüelle en la contraetiqueta.
En una mesa gallega que se precie, en una fiesta, no puede faltar el marisco. Y a pesar de estar en Arousa, este año opté por cambiar y en lugar de presentar para acompañarlo otro Rías Baixas, me fui a una DO algo más lejana. Godeval Cepas Vellas 2012 (DO Valdeorras, blanco con crianza con sus lías 100% Godello, Godeval) se elabora con las cepas más viejas de los viñedos de la bodega, y reposa unos 6 meses de crianza con sus lías en depósitos de acero. Tenemos así un vino de un color amarillo pajizo, limpio y brillante. Aromas de fruta blanca madura, algo de hierbas de campo y discretas notas amieladas. El paso por boca nos muestra un vino de buena acidez, algo graso, frutal, con puntas minerales, envolvente y con un final muy agradable y de buena duración. Muy rico y nada mal con el marisco.
La parcela tinta de la noche vino de la mano de un elaborador que está en boca y teclas de muchos de los lectores de este blog, y de mucha otra gente, y del que yo hasta ahora no había probado nada. Me refiero a José Luis Mateo, y el vino que pudimos disfrutar, porque esa fue la palabra, fue su Alanda Tinto 2008 (DO Monterrei, tinto con crianza, Mencía, Bastardo y Tinta fina; Quinta da Muradella). Despalillado, maceración en frío, fermentación en inox y posterior maloláctica y crianza de 13 meses en barricas de roble francés de segundo año dan como resultado un vino de color picota con reflejos amoratados asomando algún rubí, de capa media. Nariz muy agradable, con mucha presencia de fruta roja, hierbas aromáticas, tierra y notas avainilladas. En boca es un vino de buen paso, ágil, fresco, frutal, de buena acidez, con un final muy agradable que invita a otra copa. Difícil parar de beberlo.
A la hora de los brindis, el segundo espumoso de la noche, este sí de tierras galas. Habiendo bebido ya en años anteriores otras elaboraciones de este productor, este año me decidí por el Roger Coulon Blanc de Noirs Brut Millésimé 2005 (AOC Champagne, espumoso, 50% Pinot Noir, 50% Pinot Meunier, Roger Coulon), que se elaboró con vinos de la añada 2005 procedentes de viñedos en Vrigny y Pargny-la-Montagne, clasificados como Primer Cru. El Pinot Meunier procede de la parcela “Les Linguets” plantado en 1953 en pie franco. Viste de color amarillo brillante, con una burbuja muy fina y continua. Nariz sorprendente, con aromas de mantequilla dulce, frutos rojos, bollería y algo de frutos secos, una nariz fantástica. En boca, seco, fresco, cremoso, de fantástica acidez, con un carbónico delicioso y un final tremendamente agradable. Un champagne con mayúsculas.
En resumen, cuatro buenos vinos cuatro, de los que destacaría el de Mateo, que me hace pensar en empezar a conocer a fondo sus elaboraciones, y un tremendo champagne, que aunque esta botella fue un regalo, al precio que veo que puede conseguirse no dudaré en hacerme con más botellas.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Los Vinos de la Nochebuena 2013

Finalizado el primer envite importante de las celebraciones decembrinas, toca hacer resumen y evaluación de los vinos que acompañaron a la familia.
A diferencia de otros años, esta Nochebuena el único representante vinícola francés que desfiló por la mesa fue el espumoso, que como no podía ser de otra manera fue el encargado de romper el hielo y hacer los honores a los entrantes. En esta ocasión la cosa incluía quesos de cierta potencia además de productos del cerdo ibérico, así que me decanté por un champagne con buena presencia de uvas tintas, con lo que el elegido fue un Champagne Mandois Brut Millésimé 2006 (AOC Champagne, espumoso 60% Pinot Noir, 20% Pinot Meunier, 20% Chardonnay; Mandois), elaborado con uvas de viñedos premier cru de Pierry, Chouilly y Vertus, que muestra un color amarillo pálido y brillante, con una burbuja muy fina y elegante que sube en un perlaje muy bonito; en nariz destaca la marcada presencia de frutillos rojos, que se entremezclan con los aromas de avellanas, pan tostado y recuerdos de las lías; en boca es un champagne de muy buena acidez, frutal, refrescante, con buena presencia y un carbónico fantásticamente integrado. Genial para empezar una cena, pero con clase suficiente para ser la única bebida de toda la comida.
Cuando empezó a desfilar por la mesa el marisco, de la bahía de Santa Pola que para eso estamos por estas tierras, apareció el blanco de la noche, que como suele ser tradición en mis selecciones venía de las Rías Baixas, en concreto de una pequeña bodega situada en Castrelo, Cambados, que no me canso de visitar. Pepe Luis 2011 (DO Rías Baixas, blanco con crianza 100% Albariño, Albamar) es elaborado por el amigo Xurxo, quien le da 9 meses de crianza en barricas de roble francés usadas y luego otros 4 de reposo en botella, para obtener un vino de color amarillo pajizo con reflejos dorado pálido, nariz muy seductora, con manzana y frutas de hueso maduras, recuerdos dulzones como de miel, ceras y muy muy leve recuerdo de la madera; en boca es un vino elegante, que conserva una fantástica acidez marca de la casa, algo graso, con presencia, y un final muy agradable. Un vino que con años de botella puede evolucionar de forma muy interesante y que me gusta mucho.
Hizo acto de presencia la carne, y para acompañarla había elegido un tinto que ya hace algún tiempo reposaba en mi vinoteca, y que decidí que este era su momento. Viña Tondonia Reserva 2001 (DOCa Rioja, tinto con crianza 75% Tempranillo, 15% Garnacha, 10% Graciano y Mazuelo; López de Heredia) se elabora con una larga crianza de 6 años en barrica, con 2 trasiegas por año, y sólo salieron a la venta 250.000 botellas. Es un vino de color rubídeo asomando algún destello caoba, de capa baja. Nariz muy elegante, de buena intensidad, con vainillas, cueros, fruta escarchada, algún tostado y algo de hierbas de monte; paso por boca tremendamente sedoso, armonioso, con una acidez fresca, terciarios y notas frutales conjuntadas, y un tanino dulce pero presente que le da un gran final. Sin ninguna duda un clásico elegante y fino, con vida por delante, y capacidad de evolucionar hacia una mayor complejidad de terciarios.
Terminamos con los dulces navideños acompañados por un sencillo Oporto. De la conocida casa Graham's presenté en la mesa su básico Graham's Fine Tawny Port (DOC Vinho do Porto, generoso, W&J Graham's), elaborado con una mezcla de uvas procedentes de 5 quintas localizadas en la parte alta del valle del Douro. Es un vino de color acerezado de capa baja, nariz no muy compleja, con notas de fruta pasificada (higos) y fruta madura y un paso por boca animoso, con un dulzor equilibrado con cierta sequedad que hacía que no fuese para nada empalagoso. Sencillo y fácil de beber, pero rico.
En resumen, cuatro buenos vinos, de los que destacaría la grata sorpresa que me llevé con el champagne, para hacerse con más botellas sin duda, y por supuesto, la elegancia y finura del Viña Tondonia, que nunca falla en una mesa.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Mi "Felicitación" Navideña

Estamos ya de lleno en esos días de celebraciones, paz, amor, concordia, buen rollito entre seres humanos y todas esas cosas que los comerciantes, instituciones y demás nos han enseñado que debemos sentir, y que los periódicos y la puñetera realidad se empeñan en desmentir.
Me sumo a ello, y desde aquí deseo a los lectores de mis humildes blogs que celebren lo que sus creencias les dicten y lo que sus corazones y conciencias les permitan. Y que el próximo año ayude a borrar lo que de éste deba ser eliminado y a alcanzar sus más altos anhelos.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Última Cata del Año 2013

El pasado día 13 de diciembre tuvo lugar en Bodega Selección de alicante la última cata del año, la esperada cata extraordinaria de navidad, en la que además de numerosos vinos de calidad, pudimos disfrutar de algunos de los grandes vinos que se elaboran hoy por hoy en España.
Empezamos catando algunos vinos blancos. Javier Sanz 1863 (DO Rueda, blanco con crianza sobre lías 100% Verdejo, Javier Sanz), es un vino de color amarillo pálido, con una nariz herbácea y floral y con esos recuerdos de su crianza con lías, y que en boca es seco, de acidez fresca y algo glicérico; un buen verdejo. Castillo de Monjardín Chardonnay Barrica 2009 (DO Navarra, blanco con crianza 100% Chardonnay, Castillo de Monjardín) tiene un color amarillo dorado, nariz muy marcada por la madera, con ahumados intensos y algo de piña; en boca es seco, de acidez fresca, pero nuevamente muy marcado por los ahumados; no me va este tipo de vino.
Por los espumosos pasamos sin pena ni gloria, catando alguna cosa de Bohigas, Veuve-Clicquot e incluso Moët & Chandon que yo me negué a probar.
La ronda de tintos la empezamos con Castillo de Haro Reserva 2008 (un vino del que no puedo dar más información que la DOCa Rioja), que viste de color picota con ribete rubídeo, dando en nariz vainilla, cacao y fruta confitada, y que en boca es seco, muy tánico, de buena acidez, pero descompensado; mejor nariz que boca sin duda. Seguimos con un Viñegra-Olargui 1998 (DOCa Rioja, y no puedo decir más) de colores ya claramente acaobados, aromas terciarios animales, cueros y algo de fruta al fondo, y un paso por boca muy suave y limado; estaba rico. Siguiendo con los vinos ya de buena edad, pasamos a probar un Gran Albina Reserva 1996 (DOCa Rioja, tinto con crianza, 80% Tempranillo, 15% Mazuelo, 5% Graciano, Bodegas Riojanas), que mostraba un color totalmente caoba, de capa muy baja; en nariz terciarios de maderas finas, barnices y especias; en boca muy poco expresivo y muy flojito; debió tener hechuras, pero estaba muy mayor. Pasamos a Los Dominios de Berceo 2001 (DOCa Rioja, tinto con crianza 100% Tempranillo, Grupo Berceo) que mostró un color acaobado, de capa muy baja; nariz definida por barnices, maderas y especias, y boca muy ligera, con algo de acidez aún alegre, pero muy apagadito. Nos devolvió algo de alegría un Marqués de Murrieta Reserva 2007 (DOCa Rioja, tinto con crianza 85% Tempranillo, 8% Garnacha tinta, 6% Mazuelo, 1% Graciano; Marqués de Murrieta), de color granatoso y capa media, dió en nariz fruta madura, especiado fino y ahumados, y en boca se reveló fresco, seco, suave pero con un tanino que aún se nota; un vino que para mí no falla.
Por fin, pusimos rumbo a la mesa de los grandes. En esta ocasión, varios viejos conocidos, y un nuevo visitante. Empezamos con el para mí desconocido Manjar de Silos 2006 (DO Ribera del Duero, tinto con crianza 100% Tempranillo, Uvaguilera), un vino de color granatoso de buena capa, nariz con notas animales y terrosas conjuntadas con fruta confitada; en boca es un vino suave, de buena acidez, frutoso y con buen tanino que le confiere una buena presencia; me gustó este vino.
Pasamos econtrarnos con mi querido Artadi Pagos Viejos 1998 (DOCa Rioja, tinto con crianza 100% Tempranillo, Artadi), que se vestía de color acaobado, de capa baja; la nariz es muy elegante y de buena intensidad, con tostados, ahumados, fruta escarchada y notas especiadas; en boca seco, fresco, suave, frutal y muy elegante; Pagos Viejos es un vinazo.
Enseguida llegó el turno a Palomero 2005 (DO Ribera del Duero, tinto con crianza 100% Tempranillo, Uvaguilera) que se mostró de color rubídeo de buena capa; aromas especiados, vainilla, ahumados y fruta negra; y paso por boca seco, suave de buena acidez, con un tanino muy elegante y todo muy conjuntado; muy mu rico, buen vino.
Terminamos la sesión con lo que me pareció una joya enológica, Vega Sicila Único 1998 (DO Ribera del Duero, tinto con crianza 85% Tinto Fino y 15% Cabernet Sauvignon; Vega Sicilia). De color acabado, de capa baja, se revela en nariz como un vino lleno de matices elegantes, maderas, fruta confitada, cuero, incienso, tostados... En boca es espectacular, suave, sedoso, frutal, elegante, de buena acidez. Un auténtico vinazo de los de sentarse a saborear con tiempo y calma, llevando la copa a la nariz una y otra vez.
Una cata decembrina la de este año que me pareció algo más deslucida, pero que pudimos cerrar con un broche de oro, y quedarnos con ese buen sabor de boca esperando ya los eventos del próximo año.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Cata Presentación de Bodegas Covides

El pasado viernes asistimos en Bodega Selección de Alicante a una cata presentación de Covides Viñedos y Bodegas. A priori, una cata de vinos y cavas de una gran cooperativa del Penedés que elabora cada año millones de botellas, no pintaba especialmente atractiva. Pero la presentación y el desarrollo de la velada acabaron siendo de lo más interesante, con grandes profesionales y buenos vinos.
Covides Viñedos y Bodegas fue fundada en el año 1963, fruto de la voluntad de más de 600 agricultores de elaborar de forma conjunta el vino de su cosecha. Se construyeron las dos bodegas de Sant Cugat Sesgarrigues y de Sant Sadurní d´Anoia con las instalaciones más modernas del momento, para elaborar vinos con personalidad propia. En los años 80 se inició la venta de vino embotellado y la producción de cava. En el año 2005 se amplió y se construyó una nueva cava de capacidad máxima de unos 7,5 millones de botellas.
Covides Viñedos y Bodegas es una cooperativa formada actualmente por unos 650 socios que cultivan un total de alrededor de 2300 Ha repartidas entre más de 50 municipios del Alt y Baix Penedés y el Garraf, para una cosecha media anual de 24.000.000 de Kg de uva, de los cuales un 85% son variedades blancas (Macabeo, Xarel·lo, Parellada y Chardonnay) y el resto tintas (Tempranillo, Merlot y Cabernet Sauvignon), con las que se elaboran en sus tres bodegas de Sant Sadurní d´Anoia, Sant Cugat Sesgarrigues y Vilafranca del Penedés, vinos tranquilos y espumosos comercializados bajo las DO Cava y Penedés.
De la mano de Xavi y de María, enóloga y directora técnica de Covides, pudimos conocer de primera mano tres cavas y dos vinos tranquilos, que fueron una muestra del buen hacer de esta bodega. María es una gran comunicadora, por lo que el recorrido por su trabajo al frente de la cooperativa fue extraordinariamente ameno, además de estar dispuesta a contestar con detalle a toda la batería de preguntas a la que algunos la sometimos y a aclarar todas las dudas que le planteamos.
Empezamos la cata propiamente dicha con un cava rosado elaborado con una variedad de la que sólo sabía que existía. Gran Castellflorit Rosado (DO Cava, Brut Rosado 100% Trepat) se elabora mediante maceración a 13ºC de las uvas despalilladas, sangrado del mosto flor y fermentación a 16ºC. Segunda fermentación en botella y crianza en rima de unos 2 años. Se trata de un vino de color rosado tirando a piel de cebolla, con reflejos cobrizos, y con una burbuja muy fina y continua. En nariz notamos aromas de pan tostado, levaduras, avellanas y frutillos rojos. En boca es seco, frutal, con una muy buena acidez y un carbónico fantásticamente integrado. Un cava rosado fresco y, para mí al menos, distinto, que creo que iría muy bien para comer.
Seguimos con otro cava de la misma gama, elaborado con las variedades clásicas, cuyas proporciones varían según la añada, pero siendo siempre predominante la Xarel·lo (un 50%). Maceración pelicular de ésta durante 18 horas, sangrado del mosto flor y desfangado estático; temperatura de fermentación del mosto 17ºC y crianza en rima variable según añada y por cata; licor de expedición sin azúcar añadido. Gran Castellflorit Brut Nature (DO Cava, espumoso brut nature; Macabeo, Xarel·lo y Parellada) es un vino de color amarillo pálido y brillante, con matices amarillo pajizo, muy bonito, de burbuja muy fina y constante. En nariz notamos mucho pan tostado, levadura de panadería y flores blancas. En boca es totalmente seco, de buena acidez, con un carbónico marcado pero nada desagradable, frutal y con un final amargoso. Un cava no excesivamente complejo, que iría bien como aperitivo.
El tercer cava de la velada fue ya una cosa bastante más seria. Nada más acercarlo a la nariz notamos que ahí había algo diferente, y acabó gustándonos mucho. Duc de Foix Reserva Especial Brut (DO Cava, espumoso; Chardonnay, Xarel·lo y Macabeo) se elabora tras una cuidadosa selección de los mejores viñedos de las fincas, despalillado de  todas las uvas y en el caso de la Chardonnay maceración pelicular a 12ºC durante 24 horas; sangrado del mosto flor, desfangado estático y fermentación de los mostos separados por variedades a una temperatura de 15ºC. Crianza en rima de un mínimo de 24 meses. Color amarillo pajizo con reflejos dorados y verdosos, burbuja muy elegante y muy pequeña. Aromas muy frutales, con puntas ahumadas y un fondo de pan tostado y avellanas. En boca es fresco, cremoso, con recuerdos de bollería y un carbónico fantástico. Un muy buen cava, elegante, para acompañar una comida completa.
Pasamos enseguida a los dos vinos tranquilos que íbamos a catar esa noche; además en absoluta primicia, porque apenas estaban recién embotellados, y sólo los socios de la cooperativa los habían probado.
En primer lugar, un blanco que es el orgullo de la bodega, y que ha sido elegido mejor Xarel·lo de la DO Penedés. Recolección de las parcelas seleccionadas durante la segunda quincena de septiembre, despalillado, maceración pelicular a 12ºC durante 16-24 horas, sangrado y desfangado del mosto flor y fermentación de este a 15-17ºC durante 22 días, y un cierto trabajo de lías, dan como resultado el vino Duc de Foix Blanco 2013 (DO Penedés, blanco joven 100% Xarel·lo). Color amarillo muy pálido con reflejos acerados. Intensísimo en nariz, con mucha fruta blanco dulce muy madura, melocotón, quizá lichis y algo de jazmín. Una fantástica nariz. En boca es seco, frutal, fresco, mínimamente graso, con buena presencia, y para mí, algo justo de acidez. Un vino muy rico, con una nariz exuberante y muy bebible.
Terminamos la sesión con con un rosado, Duc De Foix Rosado 2013 (DO Penedés, rosado 100% Cabernet Sauvignon). Vendimia durante la última semana de septiembre y la primera de octubre, despalillado de las uvas, maceración del mosto con los hollejos a 12ºC, sangrado del mosto flor y fermentación de éste durante 40 días a una temperatura de 14ºC. Así tenemos un vino de color frambuesa pálido, con reflejos color cereza brillantes, muy bonito. Nariz muy marcada por las golosinas, fresa y nata y alguna punta vegetal. En boca es fresco, dulzón y que repite las golosinas encontradas en nariz. Es un vino rico y bebible, pero demasiado "chuche" para mi gusto.
Como dije, una cata que aunque inicialmente no pintaba excesivamente atractiva, acabó siendo una sesión muy instructiva y amena gracias sobre todo a María Galup, y donde conocimos unos vinos muy interesantes, de los que no dudo que repetiré alguno.