sábado, 16 de abril de 2016

Dos Agradables Vinos Sardos

Cerdeña es la mayor isla septentrional y mediterránea de Italia, y el vino nunca ha desempeñado un papel primordial en su agricultura. Sin embargo, cada vez se producen vinos de mayor calidad con castas como Carignano, Vermentino o Nuragus, y otras como Bovale y Cannonau.
Cantina Gallura es una cooperativa sarda que lleva produciendo vinos desde el siglo XIX. Instan a sus miembros a prestar la adecuada atención a sus viñedos, y con criterios estrictos de selección y técnicas de vinificación modernas, buscan elaborar vinos de calidad, tanto tranquilos como espumosos, con variedades como Vermentino, Cannonau, Moscato, Pascale o Caricagiola. Precisamente con Vermentino se elabora el vino blanco que hoy comparto en el blog. Canayli 2014 (DOCG Vermentino di Gallura Superiore, blanco joven 100% Vermentino, Cantina Gallura), es un vino de color amarillo pálido con reflejos acerados. En nariz tiene una intensidad media, con fruta blanca madura, hinojo y jazmín. En boca reveló una acidez correcta a la par que cierta frutosidad, es algo graso y con un final amargoso interesante. Un vino muy agradable y fácil de beber.
Argiolas es un elaborador histórico en Cerdeña, ya que Antonio, el patriarca nacido en 1906, ye empezó a plantar cepas y a buscar la calidad en sus vinos. Elaboran dos líneas de vinos, Prestigio y Tradizione, con uvas como Cannonau, Malvasia, Bovale, Monica, Vermentino, Cargnano y otras. Costera 2013 (DOC Cannonau di Sardegna, tinto con crianza, Cannonau con pequeñas aportaciones de Carignano y Bovale; Argiolas) es un vino de la gama Tradiziones con 8 a 10 meses de crianza en pequeñas barricas de roble. Es un vino de color picota de capa media, con un ribete donde ya asoma el granate. Nariz con fruta sobre todo negra, floral, con puntas como de caramelo y algún destello terroso. En boca es frutal, ya algo justo de acidez y con un tanino muy pulido; se notan, sin molestar, los 14º. Un vino fácil de beber.
Durante mi viaje el pasado verano a Cerdeña, además de los maravillosos paisajes sardos, pude disfrutar de su gastronomía y de varios vinos muy agradables. Los que hoy comento aquí son vinos que no me importaría volver a beber, quizá algo más jóvenes.

domingo, 10 de abril de 2016

Maranges Premier Cru La Fussière 1999

Después de mirar, remirar, analizar y sopesar, me decidií a participar por primera vez en una subasta de vinos online, y me hice con un lote de tres botellas de este vino de Borgoña, ya entrado en años.
Charles de Vallière es un domaine con sede en Pommard y que elabora vinos de las principales AOC, incluidos Pommard, Nuits-Saint-Georges, Volnay, Aloxe Corton, Meursault o Maranges. Entre sus prácticas habituales están la poda en verde, vendimia manual, selección en mesa y fermentación con levaduras autóctonas, vinificando cada parcela por separado.
Maranges es una AOC de la Borgoña situada al sur de la Côte de Beaune y que marca el límite entre la Côte-d’Or y Saône-et-Loire. Alcanzó la categoría de AOC regional en 1988 y comprende las poblaciones de Cheilly-lès-Maranges, Dezize-lès-Maranges y Sampigny-lès-Maranges. La mayoría de los viñedos tienen exposición sur-suroeste y se encuentran a una altura entre 240 y 400 metros, con suelos de guijarros, caliza y margas marrones. La AOC Maranges incluye unas 10 Ha dedicadas a la producción de vinos blancos (con 4,5 Ha clasificadas Premier Cru) y más de 156000 Ha dedicadas a los vinos tintos, con 79 Ha Premier Cru que incluyen los climats Clos de la Boutière, Clos de la Fussière, La Fussière, Le Clos des Loyères, Le Clos des Rois , Le Croix Moines y Les Clos Roussots.
El Charles de Vallière Maranges Premier Cru La Fussière 1999 (AOC Maranges Premier Cru, tinto con crianza 100% Pinot Noir, Charles de Vallière) es un vino de color granate apagado con tonos teja. La nariz es delicada, con algo de volátil (decantado casi dos horas antes de servirlo), fruta roja (frambuesa, cereza muy madura), hojas secas y una pizca de cueros. En boca es suave, mostrándose aún frutal y conservando una agradable acidez y con un tanino fino y dulce.
Mi primer vino adquirido en subasta es ya un viejito, pero está rico, y se entendió de maravilla con unos quesos, paté y tostadas con aceite de trufa. Eso si, no debo olvidar mucho tiempo las dos botellas que me quedan en la vinoteca.

jueves, 31 de marzo de 2016

Vinos de Rafael Bernabé, Viñador.

De nuevo aparece en este blog alguien que no necesita presentación. Rafael Bernabé es una persona inquieta, que ama el terruño y el vino sin artificios, que desde su proyecto Viñedos Culturales nos trae otra forma de hacer las cosas. Conocí a Rafa a través de los blogs y redes sociales, coincidí con él en varios eventos, y finalmente me autoinvité y pude visitarle en su santuario de Villena junto con otro grande, Joan Gómez Pallarès.
Hace algún tiempo me hice con algunas botellas de sus vinos, algunos ya bebidos anteriormente, alguno catado en la bodega y alguno desconocido para mí, y el resultado de descorchar y beber estos vinos es difícil de transmitir, pero sí les puedo asegurar que el disfrute ha sido muy grande.
Todos los vinos que quiero compartir en esta entrada tienen en común varias características que definen el proyecto. Cultivo orgánico, sin herbicidas ni productos de síntesis, lucha biológica contra las plagas, vendimia manual, vinificación con levaduras del propio viñedo, sin enzimas ni bacterias, sin filtrar ni clarificar, con la mínima intervención posible en el proceso de elaboración, y sin adición de sulfuroso. Una ausencia de intervención que a más de uno pondría los pelos de punta.
Empezaré con el que es quizá el vino más sencillo de los cuatro. Tragolargo 2013 (DO Alicante, tinto joven 100% Monastrell) se elabora con frutos del viñedo Casa Balaguer, en Villena. Suelos de distintos tipos y edad media de las cepas de 8 a 20 años. 30% de uvas enteras sin despalillar, 40% uvas despalilladas y rotas y 30% uvas enteras despalilladas, con el raspón por encima a modo de sombrero, fermentan sin control de temperatura y posteriormente se descuban a inox donde tiene lugar la maloláctica. El resultado es un tinto de color picota con ribete amoratado. Nariz de intensidad media, balsámica, alegre y fresca, con moras, frambuesas, tomillo y laurel, violetas y tierra mojada. En boca es muy frutal, de acidez fresca, de buen paso, con un tanino muy comedido, y como su nombre indica, de trago largo. Un vino de beber una copa tras otra.
El blanco del grupo es El Carro 2014 (Vino de Mesa, blanco con crianza 100% Moscatel de Alejandría), que se elabora con uvas del pago El Carro, viñedo sito en el parque natural de La Mata (Torrevieja), con cepas de unos 30 años plantadas en suelo arenoso pobre en materia orgánica y con dunas fósiles de origen litoral. Pisado de la uva tras selección en bodega, prensado en frío, maceración durante 12 días y fermentación a 15º en barricas de 500 litros de roble francés, donde hace una maloláctica parcial, para luego tener una crianza de 4 a 6 meses en barrica de 500 litros (50%) y en acero (50%), sin battonage. El vino tiene un color amarillo naranja con reflejos ambarinos pálidos. La nariz me resultó extraña, difícil de describir, pero donde pude identificar piel de naranja, orejones y algo que me recordaba al fósforo. En boca una delicia, con acidez fantástica, cítrico, amielado muy tenue y cierta salinidad final. Difícil de describir, pero también difícil de parar de beber.
Hay un vino de Rafa que conozco desde sus orígenes, ya que el autor fue contándome casi paso a paso todo el proceso de elaboración de la primera añada, y no podía evitar que la emoción se reflejara en su voz. Luego tuvo a bien hacerme el honor de compartir conmigo unas botellas de esa añada 2010, y me hizo enamorarme de este vino. Bayas procedentes del pago Los Cipreses, de la finca Usaldón en Villena, con cepas de unos 50 años plantadas en un suelo calcáreo cubierto de guijarros. Maceración semicarbónica de 22 días de los racimos enteros sin despalillar, a 15º - 18º grados naturales; descubre y prensado para pasar a fermentación alcohólica a 16º - 19º naturales y posterior maloláctica en barrica de roble francés de 4 años. Crianza de 6 meses en roble francés de 4 años sin trasiegos. A estas alturas ya será sabido que hablo de Los Cipreses de Usaldón 2013 (DO Alicante, tinto con crianza 100% Garnacha Peluda). Viste de color rubídeo, de capa baja, limpio y brillante. Inicialmente esta botella tenía mucha reducción, pero luego dejó salir su torrente de monte, campo, frutas ácidas, hierbas de monte, flores... En boca es un vino fresco, vivo, alegre, animoso, de tanino que de desliza por la boca. Un vino silvestre, salvaje y sin complejos y por el que tengo mucha debilidad.
Termino con un vino que, como a algún conocido en estas lides de beber y compartir vinos, me ha costado un poco entender. Con frutos del mismo origen que el anterior, Musikanto 2013 (DO Alicante, rosado con crianza en tinajas 100% Garnacha Peluda) se vinifica en blanco, con fermentación alcohólica durante 45 días en tinajas de 450 litros, para tras el descube hacer la maloláctica y tres meses de crianza en esas tinajas. ¿Cómo describir este vino? Difícil cosa. De entrada un color entre naranja pálido oxidado y un rosa asalmonado, con cierta turbidez. Nariz de buena intensidad, oxidativa, con hierbas, campo, mineralidad, frutos rojos y piel de naranja. En boca es fresco, con una acidez viva, mucha frutilla roja ácida. Algo complicado de entender, más difícil de transmitir, pero de no parar de beber.
Cuatro vinos que van desde características organolépticas más "tradicionales", a algunos que no se parecen a nada de lo que he probado. Que a muchos no gustarán, pero que en esta casa, botella que se abría, botella que desaparecía.
Gracias, Rafa, por estas delicias.

sábado, 5 de marzo de 2016

Básicos Alsacianos de Bestheim

La Maison Heim fue creada en 1765 en Westhalten, en la región del Alto Rin. El nombre Heim mudó a Bestheim al incorporar los nombres de las localidades en las que la compañía posee viñedos y elabora varios de sus vinos. Actualmente Bestheim posee unas 700 Ha de viñedo, que engloban diferentes suelos y climatología, y elaboran una amplia variedad de vinos tranquilos y espumosos. La filosofía de trabajo de la bodega incluye intentar respetar al máximo el medio ambiente, interviniendo en el viñedo "sólo cuando es necesario", utilizando compost orgánico y manteniendo de forma sistemática la cobertura vegetal, así como favoreciendo la presencia de insectos autóctonos de los viñedos para luchar contra las plagas, siendo el uso de pesticidas muy bajo y realizando análisis periódicos que garantizan la total ausencia de residuos de estos productos en su producción. Además de en el viñedo, el compromiso medioambiental de la bodega se extiende también a sus instalaciones, con medidas como bodegas subterráneas con un techo cubierto de hierba que permite mantener una temperatura constante natural, revestimientos de madera para lograr el aislamiento, utilización de la gravedad evitando los sistemas de bombeo, uso de energías renovables para la calefacción y la luz natural siempre que sea posible, recogida selectiva y reciclaje de residuos, asociación con proveedores ecológicos comprometidos y la optimización de la política de compras para reducir el transporte al mínimo.
El portfolio de la bodega incluye Crémant d’Alsace, la gama Réserve (Sylvaner, Pinot Blanc, Riesling, Muscat, Pinot Gris, Gewurztraminer y Pinot Noir), la gama Alsace Grand Cru, una gama de cuvées especiales y vinos de viñedo único y una gama de vinos de vendimia tardía. Los vinos que hoy comparto pertenecen a la gama básica de la bodega, la gama Classic, vinos jóvenes destinados a un consumo mayoritario y con precios ajustados.
Bestheim Gewurztraminer Classic 2013 (AOC Alsace, blanco joven 100% Gewurztraminer, Bestheim) es un vino de color amarillo alimonado con reflejos pajizos y dorados pálidos. La nariz es de buena intensidad, floral, con lichis y frutas maduras. En boca es un vino frutal, de buena acidez, algo graso y con un punto dulzón. Un vino no muy complejo, pero agradable y rico, que se llevó bien con comida asiática.
Bestheim Riesling Classic 2014 (AOC Alsace, blanco joven 100% Riesling, Bestheim) viste de color amarillo pálido con reflejos verdosos. En nariz mostró inicialmente unas tenues notas de goma, para dejar luego paso a la fruta blanca (pera), jazmín, hinojo y recuerdos cítricos suaves. En su paso por boca notamos inicialmente un extraño deje amielado, que fue desapareciendo, y el vino se reveló seco, fluido, frutal, con una acidez secante y buen final. Nuevamente no es un prodigio de complejidad, y quizá podría haber evolucionado algo más si le hubiésemos dejado tiempo en la vinoteca, pero estuvo de lujo con unos quesos (especialmente con un queso blando de los Alpes bávaros), unas anchoas y... jamón ibérico.
Dos vinos básicos de la casa, directos, agradables y fáciles de beber, que podrían ser un buen acercamiento inicial a estas castas y esta región vinícola francesa.

martes, 16 de febrero de 2016

Un Agradable Vino Chileno

Mi experiencia con vinos chilenos es muy limitada. Sólo he probado unos cinco, dos de Bruno Prats, y otros de bodegas muy comerciales con grandes producciones. Uno de ellos acabó directamente en el fregadero, y de los otros ninguno me dijo gran cosa, salvo quizás el Sol de Sol 2008, un Chardonnay con crianza del Valle de Malleco elaborado por la parte chilena de Ibérica Bruno Prats. Sin embargo, el vino que hoy traigo al blog sí que me ha gustado. Lo he bebido ya en dos ocasiones, recomendado por el sumiller del Restaurante Brel de El Campello, y las dos me ha dejado muy buena impresión.
Viña las Niñas es un proyecto creado en 1996 por Bernard Dauré, Jean Pierre Cayard y Claude Florensa. Las mujeres ("Las niñas") de las tres familias se enamoran de los terrenos situados en Apalta, en el Valle de Colchagua, de arcilla arenosa con rocas volcánicas, y en ellos llegan a plantar 160 hectáreas de Cabernet Sauvignon, Carménère, Syrah, Mourvèdre, Grenache Noir, Merlot y Chardonnay. Actualmente la bodega elabora 7 tipos de vinos, siendo uno de la gama Premium el que he podido disfrutar.
Las Niñas Apalta 2012 (Valle de Colchagua, Chile; tinto con crianza, Cabernet Sauvignon, Carménère, Syrah y Merlot; Viña Las Niñas) se elabora con frutos provenientes de 9 hectáreas de viñedo de más de 10 años de edad plantado en un suelo de arena granítica en la superficie con subsuelo de arcilla de entre 1,5 y 2 metros de profundidad. Vendimia en cajas de 12 Kg, selección en mesa, y dos tipos de vinificación: la Cabernet es despalillada y vinificada al estilo bordelés, mientras que el resto de variedades son sometidas a maceración carbónica, y la fermentación tiene lugar con levaduras seleccionadas. Tras el ensamblaje, el vino tiene un crianza de 10 a 12 meses en barricas de roble francés con sus lías.
Se trata de un vino de color picota algo granatoso, con ribete granate, quizá algo apagado. La nariz es agradable, de buena intensidad, dando inicialmente a copa parada caramelo y toffee, que dejan paso luego a aromas de fruta sobre todo negra muy madura, puntas balsámicas y notas terrosas. En boca tiene una buena acidez, es fluido, frutal, sedoso, con un tanino muy dulce y pulido.
No estamos ante un vino que sea un prodigio de complejidad, profundidad o diferenciación, pero sí que es muy agradable, tanto para acompañar un menú completo, como para saborear una copa en buena compañía.

jueves, 7 de enero de 2016

Fin de Año 2015 y sus Vinos

La celebración de Fin de Año es una de las pocas ocasiones anuales que tengo para regresar a casa de la familia, estar con ellos y compartir tiempo, alegrías, risas, comidas y bebidas. Y como hago ya desde hace varios años, intento que todos los vinos que bebemos en Nochevieja y Año Nuevo sean gallegos. Este año no iba a ser menos, así que me armé con varias botellas de distintas DO gallegas y los dispuse para nuestro disfrute. La excepción han vuelto a ser los espumosos, ya que aparte de mi devoción por el champagne, no he probado ningún espumoso gallego que acabara de convencerme (sólo he probado espumosos de Albariño, aclaro).
Para los aperitivos, un espumoso italiano que se está volviendo tradición en nuestra cena de Nochevieja, y que es una apuesta segura. El Cantina Alice Bel Colle Moscato d'Asti 2015 (DOCG Moscato d'Asti, espumoso 100% Moscatel, Cantina Alice Bel Colle) es un vino de color amarillo pálido, con aromas de piel de uva y frutas dulces y algún recuerdo de miel, y que en boca es fresco, ligero y con un dulzor comedido. Muy rico, la botella voló.
Empezamos el desfile de frutos del mar, y para acompañarlos apareció por la mesa uno de mis Rías Baixas preferidos. Leirana 2012 (DO Rías Baixas, blanco joven 100% Albariño, Forjas del Salnés) es un vino que para los lectores de este blog no necesita presentación. De color amarillo alimonado, mostraba ya una cierta edad. Nariz franca y de buena intensidad, con piel de manzana reineta, fruta de hueso, flores blancas y destellos amielados. El paso por boca es ligeramente graso, con una muy buena acidez, frutal y largo. Como siempre, muy bueno. Albariño: vinos para consumir en el año; sí señor, sí.
Seguimos con las delicias de la ría de Arousa acompañadas por un vino sin DO, elaborado según criterios ecológicos y biodinámicos en un precioso pazo en San Amaro, provincia de Ourense, en los lindes de la DO Ribeiro, de la mano de una malagueña, Pilar Higuero, y sus secuaces. A Pita Cega 2013 (Sin DO, blanco con crianza en depósito; Albariño, Treixadura y Otras; Lagar de Sabariz) es un vino de color amarillo pálido muy delicado. En nariz es puro campo, hierbas de monte, manzanilla, puntas cítricas y tenues recuerdos de la lavanda que tanto abunda en sus viñedos de origen. En boca se reveló ligero, de buena acidez, fresco, frutal, muy rico. He tenido el placer de conocer personalmente a Pilar y a parte de su familia, tanto humana como animal y vegetal y les recomiendo a todos la experiencia. Y el vino me gustó mucho más que cuando lo caté con Pilar en la bodega el pasado verano. Ha crecido con el tiempo, lo cual me hace pensar que la botella que me queda descansará un tiempo más en la vinoteca.
Hizo su aparición la carne, y con ella un tinto de un elaborador de esos de los que todos los que bebemos vinos que se salen un poco de los círculos habituales hemos oído hablar y hemos leído muchas cosas, pero de quien no había podido probar nada. Súper Héroe 2011 (DO Ribeiro, tinto con crianza,  Ferrol, Caiño, Bastardo Negro, Sousón y otras; Viños de Encostas) es el básico de Xosé Lois Sebio, se elabora con uvas de cepas viejas de varios viñedos y tiene una crianza de 14 meses en barricas de 500 litros de tres vinos. Nos encontramos con un vino de color apicotado muy intenso, con ribete amoratado. Aromas de muy buena intensidad, florales, con fruta sobre todo roja, terroso y con algún tostado. En boca es un vino muy atlántico, fresco, con buena acidez y buen paso, y dejando recuerdos de cacao y torrefactos. Gustó mucho a todos en la mesa, y me ha recordado que tengo que hacerme con ellos y ponerme a la faena con los vinos de Sebio.
Para los brindis y la celebración llegó el champagne, y en esta ocasión descorchamos uno que había probado hace ya un tiempo comiendo en un restaurante y que nos había encantado. Egly-Ouriet Les Vignes de Vrigny Premier Cru (AOC Champagne, espumoso 100% Pinot Meunier, Egly-Ouriet) es un blanc de noirs con 42 meses de crianza, de color amarillo pálido y una burbuja finísima y elegante. En nariz destacan los frutillos rojos, la mantequilla, el pan tostado y los recuerdos de levadura. En su paso por boca es frutal, con una muy buena acidez y un carbónico perfectamente integrado. Un champagne muy rico de un elaborador al que creo que también voy a seguir.
La noche no dio más de sí, así que el otro tinto que había llevado, Eidos Ermos 2012, se quedó para otra ocasión, pero para la comida de Año Nuevo, despachamos un blanco de Monterrei que nunca me falla. Quinta do Buble 2014 (DO Monterrei, blanco joven 100% Godello, Adegas Quinta do Buble) viste de color amarillo pálido con reflejos verdosos. En nariz muestra fruta blanca, notas herbáceas y jazmín, y en boca tiene una acidez viva, es frutal y con un agradable punto amargoso al final. No es un vino tremendamente complejo, pero como dije, nunca me falla.
Para reyes desfilaron por la mesa vinos de Xurxo Alba, representados por Albamar 2014, Fusco 2014 y un fantástico Albamar 2009, pero eso ya me lo guardo para mí.

sábado, 12 de diciembre de 2015

Cata Degustación Navideña 2015.

Ayer tuvo lugar en Bodega Selección de Alicante la cata de Navidad de este año. Más de 20 vinos a disposición de los asistentes a la degustación, entre espumosos, blancos y tintos de distintas regiones y DOs.
Empezamos en la mesa de espumosos y blancos catando varios vinos que no conocía. Queen of Kings Brut Nature Sauvignon Blanc (Espumoso 100% Sauvignon Blanc, Bodegas Francisco Gómez) es un vino ecológico de color amarillo pálido, con aromas como de reducción al principio, que daban paso a tostados y fruta blanca; en boca es seco, frutal y algo justo de acidez; aburrido. Santa Digna Estelado Rosé Brut (Valle Central, Chile; espumoso 100% uva País, Miguel Torres) es un vino de comercio justo, con nariz poco expresiva donde destacan los frutillas rojos y alguna punta herbácea, y que en boca es seco, frutal y con un buen carbónico; mejor boca que nariz, interesante. Pasando a los blancos tranquilos, empezamos con Capellanía 2010 (DOCa Rioja, blanco con crianza 100% Viura, Marqués de Murrieta), de color amarillo pajizo pálido, nariz con fruta blanca madura, tostados finos y manzanilla, y un paso por boca seco graso, cítrico y con tostados; me gusta mucho este vino, pero me parece notar un cierto cambio hacia una mayor frutosidad si lo comparo con añadas anteriores. Terminamos los blancos con un Rías Baixas, La Val 2014 (Do Rías Baixas, blanco joven 100% Albariño, Bodegas La Val), de color amarillo pálido, aromas de fruta muy madura, hierbas aromáticas y matices salinos, y con un paso por boca algo secante, con buena acidez y algo amargoso; se deja beber y poco más.
Pasamos a los champagnes, donde nuevamente omití catar Moët & Chandon, pasando directamente a G. H. Martel Rosé Brut (AOC Champagne,  20% Chardonnay, 50% Pinot Noir, 15% Pinot Meunier, 15% Coteaux Champenois Rougue; G. H. Martel), que vestía un bonito color rosa asalmonado, mostró una nariz intensa con tostados, frutos rojos y algo de mantequilla dulce, y en boca es frutal, de buena acidez, no demasiado seco y con un carbónico muy bien integrado; me gustó, muy bueno. Lanson Black Label Brut (AOC Champagne, 50% Pinot Noir, 35% Chardonnay y 15% Pinot Meunier; Lanson) reveló una nariz poco intensa con avellanas, frutas blancas y flores, y en boca es seco, cítrico y con buen carbónico; está bien. Cattier Brut Antique Premier Cru (AOC Champagne, 40% Pinot Meunier, 35% Pinot Noir, 25% Chardonnay; Cattier) nos dio en nariz pan tostado, cítricos y frutas blancas, con buena acidez, frutal y un carbónico fino; rico pero sin deslumbrar.Pinot Meunier; Lanson) reveló una nariz poco intensa con avellanas, frutas blancas y flores, y en boca es seco, cítrico y con buen carbónico; está bien.
Empezamos la ronda de tintos con Yugo Reserva 50 Aniversario 2009 (DO La Mancha, tinto con crianza 100% Tempranillo, Cristo de la Vega), un vino de color granate de capa baja, licoroso, maderas y barnices, vainilla y fruta muy madura, siendo en boca suave y pulido, ya de bajada pero aceptable y rico. Jaldún Reserva 2008 (DOCa Rioja, tinto con crianza 100% Tempranillo, Altos del Marqués) tiene color granatoso de capa baja, licoroso, con fruta madura, espaciado y balsámico en nariz y ligero, con buena acidez y tanino aún algo secante en boca; no me disgustó. Me sorprendió LAN Gran Reserva 2007 (DOCa Rioja, tinto con crianza 85% Tempranillo, 10% Mazuelo, 5% Garnacha; Bodegas Lan), de color rubídeo con ribete aún joven, nariz elegante con fruta roja y negra, tostados y grafito, y en boca tiene buena acidez, tanino sedoso, es frutal y con buen final; me gustó este vino. Valtravieso Reserva 2000 (DO Ribera del Duero, tinto con crianza, Tinto Fino, Cabernet Sauvignon, Merlot; Valtravieso) tenía ya un color acaobado, con aromas algo ajerezados, fruta negra al fondo y recuerdos animales, en boca es ligero, con tanino aún presente y acidez correcta; un viejuno de calidad. De una bodega cuyos vinos me suelen gustar, probamos Clos D’Englora AV14 2009 (DO Montsant, tinto con crianza, 37% Garnacha tinta, 7% Garnacha peluda, 28% Cariñena, 11% Merlot, 12% Cabernet Sauvignon, 5% Syrah; Baronia del Montsant) es un vino de color granatoso con ribete rubí, con una nariz sugerente de fruta roja y negra, caramelo y pizarra, y que en boca es frutal y algo justo de acidez; puede llegar a cansar, pero está rico. No voy a hablar de otros tintos catados, ya que no hay mucho que decir sobre ellos.
Como cada año, terminamos en la mesa de los grandes, las estrellas de la noche, donde había este año cuatro muy buenos vinos. Ogga Reserva 2008 (DOCa Rioja, tinto con crianza 100% Tempranillo, Santalba) es un vino de color picota profundo, con ribete granate; tiene una nariz seria e intensa, con cacao, frutos negros, tostados y cuero; en boca es potente, sabroso, frutal, con buena acidez y un tanino aún por pulir; me gusta mucho este vino. Delicia de Baco Reserva 2003 (DOCa Rioja, tinto con crianza 100% Tempranillo, Señorío de Villarrica) viste de color granatoso asomando ya algún caoba; en nariz hay maderas, barnices, fruta escarchada y café; en boca es serio, con buena acidez y frutosidad y final algo secante; no está mal. Valbuena 5º Año 2010 (DO Ribera del Duero, tinto con crianza, Tempranillo y Merlot; Vega Sicilia) es un vino de color picota muy muy profundo con ribete amoratado; en nariz hay tabaco, cacao, frutos negros y cuero; el paso por boca es intenso, con gran cuerpo, algo secante y muy largo; un vino que creo que necesita aún años de botella; ahora mismo no me gustó demasiado aunque me parece un vino de mucha calidad. Me guardé para el final un vino que nunca me falla, Castillo Ygay 2005 (DOCa Rioja, tinto con crianza 89% Tempranillo, 11% Mazuelo; Marqués de Murrieta), de color picota con ribete rubí, con una nariz elegante, con fruta negra muy madura, maderas, notas terrosas, hierbas y notas minerales; en boca es fino, serio, frutal, con buena acidez y soberbios taninos; un verdadero vinazo que aún mejorará.
Como cada navidad, una buena cata degustación, de la que destacaría sobre todo Capellanía, G. H. Martel Rosé Brut, Ogga 2008 y el fantástico Ygay 2005.